Estimada audiencia de este foro, quiero proponer la siguiente pregunta, previa a la realización de un análisis profundo de una realidad que viven los estudiantes dentro de las aulas de educación básica en el Ecuador. Es importante mencionar que la diversidad de los estudiantes como personas, así como la neurodivergencia que acompaña su desarrollo educativo, constituye un elemento central del proceso de enseñanza-aprendizaje.
En este sentido, si bien el Diseño Universal para el Aprendizaje plantea la variabilidad como norma, dicha variabilidad debe ser asumida como una responsabilidad del docente, quien debe implementar ajustes razonables en aspectos como el tiempo, la modalidad y los apoyos brindados al estudiantado.
Bajo estas consideraciones, planteo la siguiente pregunta para su participación:
¿De qué manera el docente puede asumir, desde el Diseño Universal para el Aprendizaje, una responsabilidad activa y ética en la implementación de ajustes razonables que respondan a la diversidad y neurodivergencia humana, sin que estos ajustes se conviertan en excepciones para el estudiantado, sino en prácticas pedagógicas convencionales dentro del aula?