¿Cuáles son los principios del trabajo decente según la OIT?

¿Cuáles son los principios del trabajo decente según la OIT?

de JOCELYN IVANNA ROSALES VILLARREAL -
Número de respuestas: 1

Los principios del trabajo decente es de alta importancia puesto que, al ser propuesto por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) representa una base normativa y ética primordial para las prácticas laborales en la actualidad. Según (OIT, 2022, p. 3) el trabajo decente son las oportunidades para que mujeres y hombres puedan obtener empleo productivo y de calidad en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana. Por lo tanto, las políticas y prácticas que debe considerar un departamento de talento humano es procurar cumplir con lo expuesto, integrando valores sociales que permitan la realización profesional y el bienestar individual de cada colaborador.


El primer principio es la garantía de los derechos laborales fundamentales, incluye la libertad de asociación, la negociación colectiva, la eliminación del trabajo forzoso, la anulación del trabajo infantil y la no discriminación en el empleo. El respetar y promover estos derechos es una responsabilidad ética y legal que debe estar integrada en las políticas de gestión de personas. Las empresas que los respetan construyen culturas organizacionales más sólidas y equitativas, tal como argumenta el autor (Smith, 2020, p. 56) sin derechos laborales garantizados, la productividad se ve comprometida por el desgaste, la rotación y la desmotivación de los colaboradores.


El segundo principio es la generación de oportunidades de empleo productivo donde se destaca la necesidad de políticas que promuevan el crecimiento económico inclusivo y la creación sostenible de empleos. Esto implica un enfoque estratégico desde el área de talento humano que permita articular formación, innovación y empleabilidad con las necesidades reales del mercado laboral.


El tercer principio es la seguridad y dignidad en el trabajo, donde es importante proporcionar condiciones de trabajo seguras, saludables y libres de violencia o acoso. El autor (Talavera, 2023, p. 101) menciona que la implementación de políticas efectivas en seguridad y salud no solo reduce riesgos físicos, sino que también refuerza la confianza y el compromiso del empleado con la organización, de esta manera se fortalece el sentido de pertenencia de los colaboradores.


Finalmente, el cuarto principio del diálogo social, que resalta la participación, concertación y negociación entre empleadores, trabajadores y gobiernos para la construcción de políticas laborales justas. Por lo tanto, es un mecanismo democrático que permite equilibrar los intereses de las diferentes partes involucradas en la relación laboral, favoreciendo acuerdos sostenibles y la resolución pacífica de conflictos. Así que, fomentar el diálogo social al interior de las organizaciones implica crear canales formales de comunicación, espacios de participación y estructuras que valoren la voz del colaborador, mejorando el clima organizacional y potenciando la innovación y la adaptación al cambio.

 

Referencias:

-Organización Internacional del Trabajo. (2022). Trabajo decente y agenda para el empleo (Informe mundial).

-Smith, J. (2020). Gestión ética del talento humano. Editorial Académica.

-Talavera, R. (2023). Bienestar integral y productividad laboral. Editorial Gestión Total.


En respuesta a JOCELYN IVANNA ROSALES VILLARREAL

Re: ¿Cuáles son los principios del trabajo decente según la OIT?

de DANIELA ELIZABETH CHAVEZ TORRES -
Hola Jocelyn! Me parece muy acertada la forma como conectas directamente el rol estratégico que debería tener el área de talento humano en las organizaciones ese enfoque práctico es clave porque, como bien señalas, no basta con que la OIT establezca estos principios en el papel, el verdadero reto está en cómo las empresas los traducen en políticas internas que realmente impacten la vida de las personas.

Es muy importante y me parece fundamental la parte en la que mencionas con respecto a la relación entre derechos laborales garantizados y productividad. Citando a (Smith 2020) ya que, señalas que, sin esos derechos, la productividad se resiente por el desgaste y la desmotivación. Esto me lleva a pensar que muchas organizaciones aún ven la inversión en bienestar laboral como un gasto, cuando en realidad es una inversión con retorno medible. Un estudio de la (OIT 2019) encontró que las empresas que implementan prácticas de trabajo decente no solo reducen la rotación y el ausentismo, sino que también mejoran su reputación corporativa y su capacidad para atraer talento, especialmente entre las generaciones más jóvenes que valoran cada vez más el propósito y la ética en el trabajo.

Por otro lado, el diálogo social que mencionas como cuarto principio me parece el más subestimado en la práctica empresarial latinoamericana. Muchas veces se confunde con simples encuestas de clima laboral o buzones de sugerencias que nadie revisa. Pero el diálogo social genuino implica ceder poder, escuchar incomodidades y estar dispuesto a negociar condiciones. Ahí es donde realmente se construye confianza organizacional y, como bien dices, se fortalece ese sentido de pertenencia que (Talavera 2023) destaca como clave para el compromiso.

Referencias:
Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2019). Trabajar para un futuro más prometedor: Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo. Ginebra: OIT. Recuperado de https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---cabinet/documents/publication/wcms_662442.pdf
Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2022). Trabajo decente. Recuperado de https://www.ilo.org/global/topics/decent-work/lang--es/index.htm