El cambio y la gestión del personal

El cambio y la gestión del personal

de MARIA AUGUSTA LARREA LANDAZURI -
Número de respuestas: 2

Los cambios empresariales se hacen necesarios debido a la sociedad cambiante y se deben modificar y adaptar con la mejora en el mercado, orientándose hacia tener un mejor desarrollo organizacional eficaz. Como lo menciona Chiavenato (2010), el cambio organizacional es un conjunto de alteraciones, transformaciones y modificaciones tanto estructurales como de comportamiento, las cuales se compenetran íntimamente, de acuerdo a una nueva y adecuada estrategia, para obtener resultados óptimos, tanto para la empresa como todos sus componentes.


Es así que para llevar el cambio organizacional de manera efectiva, afirma Porret (2010) y Prieto et al. (2015), es importante hacerlo de manera formal a través de un plan estratégico donde se definan claramente los objetivos orientados hacia dónde se quiere ir, enmarcado en una cultura organizacional sólida, que permita el compromiso global en la empresa, entre todos sus integrantes, por tal razón, se hace relevante que el personal reconozca la existencia de situaciones cambiantes y se comprometa a actuar en favor de ellos, requiriendo procesos de comunicación, educación, participación y apoyo en el personal.

 


Porret, Miquel (2010). Gestión de personas: Manual para la gestión del capital humano en las organizaciones. España. Sexta edición, Madrid: ESIC Editorial.


Prieto, Ronald; Emonet, Paolina; García, Jesús y González, Dálice (2015). “Cambio organizacional como estrategia de gestión en las empresas mixtas del sector petrolero”. Revista de Ciencias Sociales. Vol. 21, No. 3. Universidad del Zulia. Maracaibo, Venezuela. Pp. 386-402.



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Re: El cambio y la gestión del personal

de GISEL BRIZETH LINO VERA -
Hola, María Augusta, coincido plenamente con tu análisis y con la visión de Chiavenato (2010) respecto a que el cambio organizacional exige modificaciones tanto estructurales como de comportamiento. Como bien señalas, apoyándote en Porret (2010) y Prieto et al. (2015), formalizar esta transición mediante un plan estratégico es el único camino para evitar el caos y alinear a todo el equipo hacia los mismos objetivos.

Para enriquecer tu argumento sobre la necesidad de involucrar al personal mediante la comunicación, educación y participación, podemos sumar la perspectiva de Kotter (1996). Él enfatiza que un plan estratégico en papel solo cobra vida cuando el liderazgo logra establecer un verdadero "sentido de urgencia" y construye una coalición que guíe el proceso. Es decir, esa cultura organizacional sólida que mencionas se fortalece cuando la gerencia no solo informa sobre las situaciones cambiantes, sino que empodera activamente a los colaboradores, eliminando los obstáculos que les impiden adaptarse a la nueva estrategia.

Referencias
Kotter, J. P. (1996). Leading change. Harvard Business School Press.
Porret, M. (2010). Gestión de personas: Manual para la gestión del capital humano en las organizaciones (6.ª ed.). ESIC Editorial.
Prieto, R., Emonet, P., García, J., & González, D. (2015). Cambio organizacional como estrategia de gestión en las empresas mixtas del sector petrolero. Revista de Ciencias Sociales, 21(3), 386-402.
En respuesta a MARIA AUGUSTA LARREA LANDAZURI

Re: El cambio y la gestión del personal

de BRAYAN ALEXANDER AYALA RIVADENEIRA -
Maria Augusta, comparto la idea central del aporte en cuanto a que el cambio organizacional responde a un entorno dinámico que obliga a las empresas a adaptarse constantemente para mantener su competitividad. Resulta acertado señalar que el cambio no es un fenómeno aislado, sino un proceso integral que involucra transformaciones estructurales y comportamentales, tal como lo plantea Idalberto Chiavenato (2010), quien define el cambio organizacional como un conjunto de modificaciones estratégicamente orientadas que impactan tanto la estructura como la conducta de los miembros de la organización.

En este sentido, el aporte acierta al destacar que el cambio debe gestionarse de manera formal mediante planificación estratégica. La perspectiva de Miquel Porret (2010) refuerza la importancia de estructurar procesos claros en la gestión del capital humano, especialmente cuando se trata de alinear los objetivos organizacionales con el compromiso del personal. La formalización del cambio evita improvisaciones y permite establecer metas, responsables e indicadores de seguimiento.

Asimismo, la referencia a Prieto et al. (2015) resulta pertinente al enfatizar la necesidad de consolidar una cultura organizacional sólida como soporte del proceso de transformación. La cultura actúa como un mecanismo de cohesión que facilita la aceptación del cambio cuando existe comunicación efectiva, participación activa y procesos de capacitación orientados al desarrollo de competencias. Sin estos elementos, el cambio corre el riesgo de generar resistencia o desalineación interna.

Desde una perspectiva crítica, considero que el análisis podría enriquecerse incorporando la dimensión de evaluación del cambio, es decir, cómo medir su impacto en términos de desempeño, clima organizacional o productividad. No obstante, el aporte logra integrar adecuadamente los fundamentos teóricos con una visión estratégica, resaltando que la gestión del cambio implica liderazgo, comunicación, educación y compromiso colectivo.

En conclusión, la reflexión presentada evidencia una comprensión adecuada del cambio organizacional como estrategia de gestión y reconoce que la sostenibilidad empresarial depende de la capacidad de adaptación estructurada y del involucramiento activo del talento humano.

Referencias

Chiavenato, I. (2010). Administración de recursos humanos. McGraw-Hill.

Porret, M. (2010). Gestión de personas: Manual para la gestión del capital humano en las organizaciones (6.ª ed.). ESIC Editorial.

Prieto, R., Emonet, P., García, J., & González, D. (2015). Cambio organizacional como estrategia de gestión en las empresas mixtas del sector petrolero. Revista de Ciencias Sociales, 21(3), 386–402.*