Desde mi perspectiva y analizando la norma, la atención centrada en la persona no es solo un protocolo, es un cambio de mentalidad. El Capítulo 8 nos dice que ya no basta con curar la enfermedad; ahora el sistema debe girar en torno a la dignidad y las necesidades de cada individuo. Los principios fundamentales que rescato son:
- Respeto a la autonomía y valores: No podemos decidir por el paciente sin escucharlo. Se trata de involucrar a la persona y a su familia en las decisiones clínicas, respetando su cultura y sus preferencias. Es pasar del "qué tiene el paciente" al "qué le importa al paciente".
- Comunicación clara y empática: La norma enfatiza que la información debe ser accesible. No sirve de nada hablar en términos médicos complejos si el paciente se va a casa con dudas. La transparencia es la base de la confianza.
- Cuidado integral y coordinado: El capítulo resalta que la atención no debe ser fragmentada. El paciente es un todo; por tanto, el equipo de salud debe trabajar de forma articulada para que el paso por el hospital no sea traumático ni confuso.
- Entorno seguro y de apoyo: La atención centrada en la persona también incluye el espacio físico y el apoyo emocional. La ISO 7101 nos recuerda que un ambiente que brinde confort y seguridad física es vital para la recuperación.
Estos principios buscan humanizar la atención médica. Para nosotros en el hospital, aplicar el Capítulo 8 significa entender que detrás de cada historia clínica hay una persona con miedos, expectativas y derechos que debemos proteger por encima de la burocracia administrativa.
REFERENCIA
Organización Internacional de Normalización ISO (2023). Healthcare organization management Quality management systems Requirements