1. Identificación del Ciclo Disfuncional
Esquema de vulnerabilidad: Aunque el caso no detalla su infancia, podemos inferir un esquema de autosuficiencia o protección hacia los otros. Su creencia de que no quiere preocupar a nadie sugiere un esquema donde su rol principal es el de cuidadora o sostén familiar, lo que la vuelve vulnerable a la soledad emocional ante una crisis propia.
Factor desencadenante: El diagnóstico de cáncer de mama hace tres meses. Este evento vital estresante e incontrolable rompe su continuidad vital y activa sus esquemas de vulnerabilidad al enfrentarla a la fragilidad física.
Agente de mantenimiento: El conyugue o familia que acepta el
silencio (mantenimiento externo) y, fundamentalmente, sus pensamientos
repetitivos sobre el futuro, que actúan como un motor interno que mantiene
activa la ansiedad sin resolver el problema de fondo.
2. Estrategias de Regulación Emocional identificadas
María utiliza un repertorio de estrategias que el modelo de Gross y el texto de Fernández-Álvarez (2017) clasifican de la siguiente manera:
Supresión emocional: Es evidente cuando intenta no mostrar tristeza o enojo y minimiza sus miedos en las consultas. Como señalan Porro et al. (2012), esta es una estrategia común en pacientes oncológicos para “proteger” a su entorno.
Evitación (Situacional y Atencional): María evita hablar del tema (evitación situacional) y utiliza la televisión y redes sociales como distracción constante (despliegue atencional evitativo) para no procesar la realidad.
Rumiación: Se manifiesta en sus pensamientos repetitivos sobre el futuro, lo que le genera dificultades para dormir.
Dificultades en claridad emocional: Al minimizar sus miedos
y ocultar su enojo, María pierde la capacidad de identificar y etiquetar
correctamente sus estados internos, lo que impide un procesamiento adaptativo.
3. Valoración y Alternativas
En este contexto, estas estrategias son desadaptativas. Aunque a corto plazo le permiten funcionar y no angustiar a su familia, a largo plazo generan una carga alostática alta (insomnio), impiden que reciba apoyo social real y mantienen el distress psicológico. Según Fernández-Álvarez (2017), la rigidez en el uso de la supresión es un predictor de peor ajuste psicopatológico.
Alternativa regulatoria: Se debería fomentar la Reevaluación Cognitiva y la Aceptación. En lugar de ver su vulnerabilidad como una carga para otros, María podría reencuadrar el compartir sus emociones como un acto de intimidad que permite a su familia cuidarla. Pasar de la supresión a la expresión emocional dirigida (hacia su familia o un psicólogo) permitiría una regulación emocional compartida, reduciendo la rumiación y mejorando su calidad de sueño y ajuste a la enfermedad.
Referencias:
Fernández-Álvarez, J., Díaz-García, A., González-Robles, A., & Botella, C.
(2017). La regulación emocional en los trastornos emocionales, una piedra nodal
para los abordajes transdiagnósticos: una revisión de la literatura. Ágora de
Salut.
Porro, M. L., Andrés, M. L., & Rodríguez-Espínola, S. (2012). Regulación emocional y cáncer: utilización diferencial de la expresión y supresión emocional en pacientes oncológicos. Avances en Psicología Latinoamericana.