Trabajo decente es un concepto que busca expresar lo que debería ser, en el mundo globalizado, un buen trabajo o un empleo digno. El trabajo que dignifica y permite el desarrollo de las propias capacidades no es cualquier trabajo; no es decente el trabajo que se realiza sin respeto a los principios y derechos laborales fundamentales, ni el que no permite un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado, sin discriminación de género o de cualquier otro tipo, ni el que se lleva a cabo sin protección social, ni aquel que excluye el diálogo social y el tripartismo. La Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, es la expresión del compromiso de los gobiernos y de las organizaciones de empleadores y de trabajadores de respetar y defender los valores humanos fundamentales - valores de vital importancia para nuestras vidas en el plano económico y social.
La Declaración reafirma las obligaciones y los compromisos que son inherentes a la pertenencia a la OIT, es decir:
· Libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva;
· Eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio;·
· Abolición efectiva del trabajo infantil;
· Eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación; y
· Entorno de trabajo seguro y saludable.
El concepto de trabajo decente fue acuñado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para sintetizar las aspiraciones de las personas durante su vida laboral. Este concepto no se limita únicamente a tener un empleo, sino a la calidad del mismo y a las condiciones en las que se desarrolla.
· Creación de empleo: Promover oportunidades para que tanto hombres como mujeres puedan obtener un empleo productivo que les proporcione un ingreso justo.
· Derechos fundamentales en el trabajo: Garantizar el respeto a las normas internacionales del trabajo, lo que incluye la libertad de asociación, el reconocimiento del derecho a la negociación colectiva y la eliminación del trabajo forzoso, el trabajo infantil y la discriminación.
· Protección social: Asegurar que los trabajadores y sus familias tengan acceso a condiciones de trabajo seguras, salud, pensiones y seguridad en caso de desempleo o enfermedad.
· Diálogo social: Fomentar la comunicación y consulta entre gobiernos, organizaciones de empleadores y de trabajadores para resolver conflictos y participar en la toma de decisiones que afectan sus vidas laborales.
Características clave de un trabajo decente:
· Ingresos adecuados: Debe proporcionar una remuneración que permita cubrir las necesidades básicas.
· Seguridad y salud: El entorno de trabajo debe ser seguro y proteger la integridad física y mental del trabajador.
· Igualdad de oportunidades: No debe existir discriminación por género, raza, religión o cualquier otra condición.
· Libertad y dignidad: El trabajador debe poder expresar sus preocupaciones y organizarse libremente en sindicatos u otras asociaciones.
El cumplimiento de estos principios es fundamental no solo para la justicia social, sino también para el crecimiento económico sostenible y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el trabajo decente y crecimiento económico.
REFERENCIAS:
Organización Internacional del Trabajo. (1998). Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo. https://www.ilo.org/declaration/lang--es/index.htm
Organización Internacional del Trabajo. (2022). Resolución relativa a la inclusión de un entorno de trabajo seguro y saludable en el marco de la OIT relativo a los principios y derechos fundamentales en el trabajo. (Esta es la referencia clave para mencionar el 5.º pilar).
Naciones Unidas. (2011). Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos: puesta en práctica del marco de las Naciones Unidas para «proteger, respetar y remediar». ONU.