Participé en un programa de voluntariado corporativo basado en los principios de sostenibilidad y ética empresarial Archie, conocido por su modelo de la pirámide de la RSE. La iniciativa consistía en jornadas periódicas de educación ambiental y reforestación, donde colaboradores de distintas áreas dedicaban tiempo laboral a actividades comunitarias. Esta práctica fue significativa porque fortaleció el sentido de pertenencia y el compromiso organizacional, además de generar impacto ambiental positivo medible (número de árboles plantados y reducción de residuos). Como recurso de referencia, el modelo teórico puede consultarse en la obra de Carroll (1991), “La Pirámide de la Responsabilidad Social Corporativa: Hacia la Gestión Moral de los Grupos de Interés Organizacionales”, que fundamenta la importancia de integrar responsabilidades económicas, legales, éticas y filantrópicas en la gestión empresarial.
Bibliografía
- Carroll, A. B. (1991). The Pyramid of Corporate Social Responsibility: Toward the Moral Management of Organizational Stakeholders. Business Horizons, 34(4), 39–48.