La implementación de los Objetivos Internacionales de Seguridad del Paciente en las instituciones de salud de Ecuador puede considerarse un proceso que sigue desarrollándose, con progresos notables en algunas organizaciones, especialmente en aquellas que han adoptado sistemas de acreditación formales, aunque aún enfrenta retos significativos a nivel sistémico. En este contexto, el modelo de la Joint Commission International ha funcionado como un marco técnico para organizar prácticas vinculadas con la identificación adecuada del paciente, la comunicación eficiente, la realización de cirugías seguras, la disminución de infecciones relacionadas con la atención de salud y la prevención de eventos adversos.
Primordialmente, es crucial señalar que las instituciones que han comenzado un camino
hacia la acreditación o procesos análogos exhiben una aplicación más estructurada
de los objetivos internacionales, ya que operan bajo criterios medibles y
seguimiento de métricas. Como indican los requerimientos de acreditación de
hospitales de JCI, la seguridad del paciente no solo se basa en procedimientos
escritos, sino que necesita de evidencias documentadas, vigilancia constante y
un liderazgo comprometido. En Ecuador, ciertos hospitales de referencia y de
alta complejidad han progresado en esta dirección, fortaleciendo comités de
calidad y alentando auditorías internas, sin embargo, la implementación no es equitativa
en todas las áreas de atención.
Por otro lado, al examinar la calidad desde las dimensiones estructural y procesal,
siguiendo el enfoque tradicional de Donabedian, se observa la existencia de
limitaciones estructurales —como la falta de personal suficiente, alta rotación
de trabajadores y restricciones económicas— que pueden obstaculizar la
sostenibilidad de los objetivos de seguridad. No obstante, el principio de que "los
grandes logros se alcanzan paso a paso" es relevante, ya que la mejora en
seguridad precisa cambios culturales graduales en lugar de transformaciones abruptas.
De igual manera, investigaciones a nivel internacional sobre las ventajas y retos
de la acreditación indican que los responsables de calidad encuentran resistencia
al cambio, carga administrativa y la necesidad de formación continua como obstáculos
comunes. Estas realidades también se presentan en el contexto latinoamericano
y, específicamente, en Ecuador, donde el desarrollo de procesos de acreditación
ha sido lento y a menudo dependiente de la iniciativa institucional más que de
políticas sostenidas en el tiempo.
A pesar de esto, también se han reportado impactos positivos al aplicar
estándares de forma sistemática .Estudios sobre el efecto de la acreditación en
tiempos quirúrgicos y sobre la calidad de los registros de enfermería antes y
después de los procesos de acreditación demuestran mejoras en la organización laboral,
en la trazabilidad de la información clínica y en la mitigación de riesgos
.Esto sugiere que, cuando los Objetivos Internacionales de Seguridad del
Paciente se incorporan efectivamente a la práctica cotidiana y no solo se cumplen
requisitos formales, se logran resultados tangibles en la atención oferta.
Pregunta de debate: ¿Cuál es el grado en que el uso del modelo de la Joint Commission International asegura una ejecución eficaz y duradera de los Objetivos Internacionales de Seguridad del Paciente en todos los estratos del sistema de salud en Ecuador, teniendo en cuenta las limitaciones estructurales, financieras y culturales que existen?
Bibliografía:
-Donabedian, A. (1988). The quality of care: How can it be assessed? Journal of the American Medical Association, 260(12), 1743–1748.
-Greenfield, D., & Braithwaite, J. (2008). Health sector accreditation research: A systematic review. International Journal for Quality in Health Care, 20(3), 172–183.
-Joint Commission International. (2017). Joint Commission International accreditation standards for hospitals (6th ed.). Oak Brook, IL: Joint Commission International.
-Shaw, C. D., Groene, O., Mora, N., & Sunol, R. (2010). Accreditation and ISO certification: Do they explain differences in quality management in European hospitals? International Journal for Quality in Health Care, 22(6), 445–451.