En el caso de Clara, yo identifico un predominio claro de neuroticismo (afectividad negativa) que se expresa como preocupación intensa, anticipación de lo peor y alta reactividad emocional ante la amenaza médica. Me llama la atención que, frente a procedimientos y controles, Clara entra rápidamente en un estilo de pensamiento catastrofista (“me van a quemar el cerebro”, “solo veo un futuro sombrío”), con ansiedad sostenida e irritabilidad. Este patrón es consistente con evidencia en pacientes oncológicos donde un mayor neuroticismo se asocia con peor ajuste emocional y más síntomas de ansiedad/depresión, mientras que la extraversión suele funcionar como factor protector en salud mental (Macía et al., 2020).
Sobre extraversión, infiero que en el momento actual está baja o inhibida, porque tiende a aislarse y encerrarse cuando se siente amenazada. Aun así, no lo leería como un rasgo totalmente fijo, porque su historia laboral y la presencia de amistades sugieren capacidad previa de vínculo y funcionamiento social. La evidencia muestra que rasgos como extraversión y neuroticismo se relacionan con indicadores de calidad de vida y malestar psicológico en cáncer, especialmente cuando el estrés es alto y se prolonga en el tiempo (Härtl et al., 2010).
En responsabilidad (escrupulosidad) observo elementos más funcionales: logró sostener metas importantes, muestra orgullo por su trabajo y tiene un estilo de autoexigencia. Esto puede ser un recurso para organizarse y seguir indicaciones, pero bajo estrés también puede volverse rigidez o intolerancia a la incertidumbre. En amabilidad, veo un funcionamiento mixto: puede sostener relaciones, pero en crisis aparece hostilidad y baja tolerancia (especialmente con la madre), lo que aumenta el conflicto y deteriora el apoyo. Estos cambios relacionales bajo amenaza son clínicamente relevantes, porque en cáncer la combinación de malestar emocional, estrategias de afrontamiento poco adaptativas y rasgos disfuncionales puede predecir peor calidad de vida y mayor carga psicológica (Brunault et al., 2016).
Respecto a si se trata de rasgos funcionales bajo estrés o rasgos disfuncionales persistentes, yo lo formularía así: hay un estilo disposicional previo (“soy así desde siempre”, mirada pesimista) que se exacerba con el diagnóstico y los procedimientos, generando una respuesta emocional intensa. Para hablar de trastorno de personalidad (en clave dimensional DSM-5) necesitaría confirmar inflexibilidad y deterioro persistente en múltiples áreas antes de la enfermedad; con lo disponible, lo más prudente es hablar de vulnerabilidad de rasgo con descompensación reactiva.
Estos rasgos influyen en su afrontamiento (evitación + catastrofización), en la relación con el equipo médico (desconfianza y necesidad de control) y en la adherencia: el miedo y las creencias negativas pueden llevarla a postergar o cuestionar el tratamiento.
Referecias.
Bahat, E. (2021). The Big Five personality traits and adherence to breast cancer early detection and prevention. Personality and Individual Differences, 172, 110574. https://doi.org/10.1016/j.paid.2020.110574
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Brunault, P., Champagne, A.-L., Huguet, G., Suzanne, I., Senon, J.-L., Body, G., Rusch, E., Magnin, G., Voyer, M., Réveillère, C., & Camus, V. (2016). Major depressive disorder, personality disorders, and coping strategies are independent risk factors for lower quality of life in non-metastatic breast cancer patients. Psycho-Oncology, 25(5), 513–520. https://doi.org/10.1002/pon.3947
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Härtl, K., Engel, J., Herschbach, P., Reinecker, H., Sommer, H., & Friese, K. (2010). Personality traits and psychosocial stress: Quality of life over 2 years following breast cancer diagnosis and psychological impact factors. Psycho-Oncology, 19(2), 160–169. https://doi.org/10.1002/pon.1536
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Macía, P., Gorbeña, S., Gómez, A., Barranco, M., & Iraurgi, I. (2020). Role of neuroticism and extraversion in the emotional health of people with cancer. Heliyon, 6(7), e04281. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2020.e04281