FORO 1 MODULO 6
¿Qué buenas prácticas se podrían implementar para mejorar el cumplimiento del objetivo sobre el uso seguro de medicamentos?
El cumplimiento del objetivo internacional de seguridad del paciente relacionado con el uso seguro de medicamentos continúa siendo un desafío relevante en los establecimientos de salud, especialmente en contextos latinoamericanos donde persisten brechas en estandarización, cultura de seguridad y recursos. En este sentido, la adopción de buenas prácticas debe abordarse desde una perspectiva sistémica y no únicamente desde la responsabilidad individual del profesional.
Una práctica fundamental es la implementación rigurosa de los “cinco correctos” de la administración de medicamentos (paciente correcto, medicamento correcto, dosis correcta, vía correcta y momento correcto), complementada con procesos estandarizados y listas de verificación. Sin embargo, como señala Reason (2000), los errores no suelen ser consecuencia exclusiva de fallas humanas, sino de sistemas mal diseñados, por lo que es indispensable fortalecer los procesos que rodean la prescripción, dispensación y administración.
Otra buena práctica clave es el uso de protocolos institucionales para medicamentos de alto riesgo, acompañados de doble verificación independiente y señalización diferenciada. La Joint Commission International (JCI, 2023) enfatiza que la estandarización en el manejo de estos medicamentos reduce significativamente la probabilidad de eventos adversos graves, especialmente en áreas críticas como hospitalización, emergencia y unidades oncológicas.
Asimismo, resulta esencial promover una cultura de notificación de errores y eventos adversos sin enfoque punitivo, lo que permite identificar fallas recurrentes y establecer acciones de mejora continua. Leape et al. (2009) destacan que las organizaciones que aprenden de sus errores logran avances sostenidos en seguridad del paciente, siempre que exista liderazgo comprometido y retroalimentación efectiva.
Finalmente, la capacitación continua del personal de salud, enfocada no solo en aspectos técnicos sino también en comunicación efectiva y trabajo en equipo, constituye una estrategia transversal para fortalecer el uso seguro de medicamentos. Estas acciones, alineadas con los objetivos internacionales de seguridad del paciente, contribuyen de manera directa a la mejora de la calidad asistencial y a la reducción del riesgo clínico.
Referencias
Joint Commission International. (2023). International Patient Safety Goals.
Leape, L. L., Shore, M. F., Dienstag, J. L., Mayer, R. J., Edgman-Levitan, S., Meyer, G. S., & Healy, G. B. (2009). A culture of respect, part 1: The nature and causes of disrespectful behavior by physicians. Academic Medicine, 84(7), 875–884. https://doi.org/10.1097/ACM.0b013e3181a6ce9b
Reason, J. (2000). Human error: Models and management. BMJ, 320(7237), 768–770.