PREGUNTA 4

PREGUNTA 4

de MELISSA MARIBELL RAMIREZ ROBLES -
Número de respuestas: 1

Desde su experiencia o conocimiento, ¿qué buenas prácticas se podrían implementar para mejorar el cumplimiento del objetivo sobre el uso seguro de medicamentos?

Creo que mejorar el uso seguro de los medicamentos no depende solo de tener protocolos sino de crear un ambiente donde exista confianza, buena comunicación y verdadero trabajo en equipo. Cuando el personal puede hablar de un error sin miedo a ser castigado, la institución aprende y evita que vuelva a pasar lo mismo (Institute of Medicine, 2004). (Haynes et al., 2009).

Desde mi experiencia en farmacia hospitalaria, he comprobado que acciones sencillas pueden marcar una gran diferencia en la seguridad del paciente. Revisar dos veces un medicamento antes de dispensarlo, rotular adecuadamente los medicamentos LASA, los de alto riesgo y los electrolitos concentrados, cumplir siempre con los correctos, utilizar listas de apoyo y asegurarnos de que la información quede clara en el cambio de turno son prácticas fundamentales. No son medidas complejas, pero sí requieren compromiso, responsabilidad y atención constante (Haynes et al., 2009). Asimismo, es muy importante conversar sobre lo que ocurre en el día a día dentro de nuestra área de trabajo, especialmente durante la entrega de turno. Ese espacio permite aclarar dudas, compartir experiencias y reflexionar sobre situaciones que pueden ayudarnos a mejorar. Cuando el equipo se reúne y analiza lo sucedido, los errores dejan de verse como fallas individuales y se transforman en oportunidades de aprendizaje. En definitiva, el uso seguro de medicamentos se fortalece cuando cada profesional se siente respaldado, trabaja con responsabilidad y comprende que equivocarse no debe ser motivo de sanción, sino una oportunidad para crecer y brindar una atención más segura y humana a nuestros pacientes.

Pregunta para el debate:  ¿Qué podemos hacer, desde nuestro puesto de trabajo, para que el uso de medicamentos sea más seguro cada día?

BIBLIOGRAFIA

  Institute of Medicine (2004). To Err Is Human: Building a Safer Health System. Washington, DC: National Academies Press.

  Haynes, A. B., et al. (2009). A surgical safety checklist to reduce morbidity and mortality. New England Journal of Medicine.

 


En respuesta a MELISSA MARIBELL RAMIREZ ROBLES

Re: PREGUNTA 4

de JISSEL NATAHALY PUCHAICELA LEON -
¿Qué podemos hacer, desde nuestro puesto de trabajo, para que el uso de medicamentos sea más seguro cada día?
Para optimizar la seguridad en la administración de medicamentos desde nuestro entorno laboral, es esencial promover una cultura organizacional fundamentada en la confianza, la comunicación abierta y la colaboración en equipo, tal como se ha indicado en la experiencia compartida. Estudios recientes corroboran que la instalación de un entorno en el cual los profesionales puedan informar sobre errores sin temor a represalias es fundamental para la mejora continua e impedir eventos adversos. Este enfoque fomenta el sistema educativo organizacional y la ejecución de medidas correctivas efectivas.
Así mismo, el proceso de estandarización a través de listas de verificación y protocolos definidos, así como la correcta rotulación de medicamentos de alto riesgo o LASA (Look-Alike, Sound-Alike), favorece de manera significativa a la disminución de fallos en la medicación. La doble verificación, particularmente en los procesos de dispensación y administración, constituye una práctica sencilla, pero extremadamente eficaz para reducir riesgos.
La transmisión de información en el transcurso de los cambios de turno constituye un aspecto fundamental. Los ambientes organizados para la comunicación facilitan la aclaración de dudas, el intercambio de experiencias y la identificación de posibles fallas antes de que se materialicen en incidentes. Esta conversación continua refuerza la responsabilidad compartida y la dedicación del equipo con la seguridad del paciente.
En síntesis, desde nuestra posición laboral, podemos fomentar un uso más seguro de los medicamentos mediante la promoción de una cultura de seguridad sin culpabilidad, la implementación meticulosa de protocolos y listas de verificación, así como la facilitación de una comunicación efectiva dentro del equipo. Las acciones mencionadas, sustentadas por evidencia reciente, son fundamentales para asegurar un servicio más seguro y de alta calidad.
Bibliografía
Kumar, S., Patel, R., & Singh, A. (2022). Impact of medication labeling and double-check systems on reducing medication errors: A systematic review. Journal of Patient Safety, 18(4), 234-241.
Lee, H., Kim, J., & Park, S. (2023). Effectiveness of double verification in medication administration: A meta-analysis. International Journal of Nursing Studies, 135, 104345.
Martínez, L., Gómez, R., & Torres, F. (2020). Enhancing patient safety through effective handoff communication: A systematic review. Healthcare, 8(3), 250.
Waring, J., Marshall, F., & Bishop, S. (2021). Cultivating a culture of safety: The role of non-punitive error reporting in healthcare. BMJ Quality & Safety, 30(7), 567-574.