El mantenimiento continuo de la meta relacionada con la correcta identificación de los pacientes se presenta como uno de los desafíos más significativos en los procesos de seguridad del paciente y la acreditación de hospitales. En numerosas instituciones de salud, incluyendo el contexto ecuatoriano, un desafío primordial es la normalización y el cumplimento constante de los protocolos institucionales por parte del personal médico. A pesar de que existen directrices que sugieren el uso de, al menos, dos identificadores del paciente como el nombre completo y el número de historia clínica o de identificación, en la práctica cotidiana estas pautas pueden ser pasadas por alto debido a la carga de trabajo, la presión en la atención o la confianza que se desarrolla con la familiaridad con los pacientes, lo cual aumenta el riesgo de cometer errores en la administración de fármacos, pruebas diagnósticas o tratamientos terapéuticos .
Otro reto relevante está vinculado con la cultura organizativa y la formación continua del personal sanitario. La adecuada identificación del paciente no debe verse solo como un trámite administrativo, sino como una actividad crucial para la seguridad clínica que exige compromiso por parte de la institución y formación constante. Según la Organización Mundial de la Salud, numerosos eventos adversos que se pueden prevenir en los sistemas de salud están relacionados con fallas en la identificación del paciente, especialmente durante procedimientos como la extracción de muestras, las transfusiones o la administración de medicamentos. Por lo tanto, es esencial reforzar los programas de educación continua, auditorías internas y mecanismos de retroalimentación que ayuden a fortalecer el cumplimiento de estas prácticas seguras entre los equipos de salud.
Adicionalmente, en ciertos centros de salud se observan limitaciones en cuanto a la disponibilidad de recursos tecnológicos y sistemas de información que faciliten procesos más seguros para la identificación. La adopción de herramientas como pulseras con códigos de barras, sistemas electrónicos de registros clínicos o tecnologías de verificación automatizada puede ser de gran ayuda para disminuir errores relacionados con la identificación del paciente. Sin embargo, su implementación requiere inversión por parte de la institución, formación del personal y un ajuste en los flujos de trabajo clínico. En este sentido, la sostenibilidad del logro de este objetivo no solo depende del compromiso del personal médico, sino también del refuerzo de los sistemas de gestión de calidad y seguridad dentro de las instituciones de salud.
BIBLIOGRAFÍA
1. Joint Commission International. (2018). Estándares de acreditación para hospitales de Joint Commission International (6.ª ed.). Joint Commission Resources.
2. Organización Mundial de la Salud. (2021). Seguridad del paciente: Identificación correcta del paciente. Organización Mundial de la Salud.
3. World Health Organization. (2017). Patient safety: Global action on patient safety. World Health Organization.