Estimada compañera Fernanda Barboza, comparto su análisis y considero muy pertinente destacar que la implementación de los OISP en el contexto ecuatoriano no depende únicamente de contar con protocolos escritos, sino de que estos se traduzcan en prácticas consistentes y sostenibles en todos los niveles de atención. A mi criterio, uno de los principales retos sigue siendo lograr que la seguridad del paciente deje de percibirse como una exigencia externa vinculada a la acreditación y se asuma como parte de la cultura institucional. En ese sentido, coincido en que la correcta identificación del paciente, la comunicación efectiva y la gestión segura de los procesos clínicos son pilares para reducir errores y fortalecer la calidad asistencial. Como señalan Joint Commission International (2017) y Revilla (2014), estos objetivos no actúan de manera aislada, sino como un eje transversal que orienta la organización de la atención hacia estándares más seguros y verificables.
Además, me parece importante resaltar que, en la práctica, el fortalecimiento de la cultura de seguridad requiere liderazgo directivo, capacitación continua, seguimiento de indicadores y participación activa de los equipos de salud. La evidencia también muestra que los procesos de acreditación pueden generar mejoras reales en la calidad de los registros y en la organización de la atención, siempre que exista compromiso institucional y seguimiento permanente (Nomura et al., 2016). Por ello, más que elegir entre recursos o cultura de seguridad, considero que ambos aspectos deben avanzar de manera complementaria; sin embargo, el cambio cultural suele ser el factor decisivo para que las herramientas, normas y recursos disponibles realmente se conviertan en resultados sostenibles para la seguridad del paciente (Oliveira & Matsuda, 2016).
Referencias bibliográficas:
• Joint Commission International. (2017). Estándares de acreditación de la Joint Commission International para hospitales (6.ª ed.). Joint Commission Resources.
• Nomura, A., Barragan-da Silva, M., & Almeida, M. (2016). Calidad de los registros de enfermería antes y después de la acreditación hospitalaria en un hospital universitario. Revista Latino-Americana de Enfermagem, 24, e2813.
• Oliveira, J., & Matsuda, L. (2016). Benefits and difficulties in the implementation of hospital accreditation: The voice of quality managers. Escola Anna Nery, 20(1), 63–69.
• Revilla, F. (2014). Acreditación de la calidad basada en el modelo de la Joint Commission International. En J. Cabo et al., Gestión de la calidad en las organizaciones sanitarias (pp. 719–761). Ediciones Díaz de Santos.
Además, me parece importante resaltar que, en la práctica, el fortalecimiento de la cultura de seguridad requiere liderazgo directivo, capacitación continua, seguimiento de indicadores y participación activa de los equipos de salud. La evidencia también muestra que los procesos de acreditación pueden generar mejoras reales en la calidad de los registros y en la organización de la atención, siempre que exista compromiso institucional y seguimiento permanente (Nomura et al., 2016). Por ello, más que elegir entre recursos o cultura de seguridad, considero que ambos aspectos deben avanzar de manera complementaria; sin embargo, el cambio cultural suele ser el factor decisivo para que las herramientas, normas y recursos disponibles realmente se conviertan en resultados sostenibles para la seguridad del paciente (Oliveira & Matsuda, 2016).
Referencias bibliográficas:
• Joint Commission International. (2017). Estándares de acreditación de la Joint Commission International para hospitales (6.ª ed.). Joint Commission Resources.
• Nomura, A., Barragan-da Silva, M., & Almeida, M. (2016). Calidad de los registros de enfermería antes y después de la acreditación hospitalaria en un hospital universitario. Revista Latino-Americana de Enfermagem, 24, e2813.
• Oliveira, J., & Matsuda, L. (2016). Benefits and difficulties in the implementation of hospital accreditation: The voice of quality managers. Escola Anna Nery, 20(1), 63–69.
• Revilla, F. (2014). Acreditación de la calidad basada en el modelo de la Joint Commission International. En J. Cabo et al., Gestión de la calidad en las organizaciones sanitarias (pp. 719–761). Ediciones Díaz de Santos.