Pregunta 6

Pregunta 6

by MELANNY DAMARIS BENAVIDES CAICEDO -
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¿Cuál debería ser el papel institucional (hospitales, universidades, ministerios) frente al creciente volumen de información no verificada en salud que circula en la web?


Contestando a esta pregunta, quiero dar mi opinión diciendo que hay una gran cantidad de información errónea o confusa sobre medicina en la red, por lo que es crucial que hospitales, escuelas y organismos de salud elaboren y difundan datos científicos verídicos al público. Para lograr esto, se debe realizar algunas actividades como: redactar contenidos fundamentados en evidencias y estudios también se debería motivar a las personas a recurrir a fuentes confiables respecto a temas de salud. La desinformación puede afectar negativamente la salud pública, provocando desconcierto entre las personas. La Organización Mundial de la Salud indica que es un asunto serio. Las entidades de salud deben comunicarse con la ciudadanía de manera clara, accesible en todo momento y a través de diversos medios, como periódicos, páginas web o plataformas sociales.


Las universidades y los sistemas de salud también deberían capacitar a estudiantes, profesionales y ciudadanos en la forma de verificar la calidad de la información disponible en Internet. Organizaciones como la OPS han señalado la necesidad de instruir tanto a los trabajadores de la salud como a los periodistas sobre cómo reconocer y enfrentar la información incorrecta, particularmente en temas como las vacunas. Las instituciones educativas, los centros de atención médica y las autoridades sanitarias pueden colaborar para desarrollar información más efectiva y confiable en la web, y así prevenir la circulación de datos falsos o perjudiciales.


Referencias Bibliográficas:

  1. Organización Mundial de la Salud. (2024). Desinformación y salud pública. Recuperado de https://www.who.int/es/news-room/questions-and-answers/item/disinformation-and-public-health
  2. Organización Panamericana de la Salud. (2025). OPS publica nuevas guías para ayudar a combatir la información falsa sobre las vacunas. Recuperado de https://www.paho.org/es/noticias/7-10-2025-ops-publica-nuevas-guias-para-ayudar-combatir-informacion-falsa-sobre-vacunas
  3. U.S. Department of Health & Human Services. (2024). Confronting health misinformation: The U.S. Surgeon General’s advisory. Recuperado de https://www.hhs.gov/es/surgeongeneral/priorities/health-misinformation/index.html

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Re: Pregunta 6

by MARíA CAMILA ROJAS ARAGONES -
Considero que el papel de las instituciones no debe ser solo el de curadores de información, sino el de garantes de la verdad científica en un entorno digital saturado. La desinformación no es solo un error de datos, es un riesgo directo para la salud pública que genera desconfianza en los tratamientos y sistemas sanitarios.
Para enfrentar esto propongo que las instituciones articulen su respuesta en tres pilares fundamentales.
1. Producción de contenido transparente y accesible: no basta con tener la evidencia científica, es vital traducirla a un lenguaje que el ciudadano común comprenda. Las entidades deben utilizar canales diversos para difundir información verídica que sea tan atractiva y fácil de compartir como los propios bulos.
2. Alfabetización digital y capacitación: las universidades tienen la responsabilidad ética de formar a futuros profesionales y periodistas en la detección de noticias falsas. Como bien señala la OPS, el personal de salud debe estar preparado para orientar al paciente que llega a consulta con información errónea, utilizando técnicas de comunicación empática.
3. Liderazgo colaborativo: la lucha contra la infodemia requiera una alianza estratégica. Hospitales y ministerios deben trabajar en conjunto para monitorear tendencias de desinformación y responder de manera proactiva antes de que el rumor se convierta en una verdad aceptada.
En conclusión, la salud digital no se garantiza prohibiendo la información, sino inundando la red con ciencia accesible, educando el criterio ciudadano y manteniendo canales de comunicación siempre abiertos y humanos.
BIBLIOGRAFIA
Organización Mundial de la Salud. (2024). Desinformación y salud pública. https://www.who.int/es/news-room/questions-and-answers/item/disinformation-and-public-health
Organización Panamericana de la Salud. (2025). La OPS publica nuevas guías para ayudar a combatir la información falsa sobre las vacunas. https://www.paho.org/es/noticias/7-10-2025-ops-publica-nuevas-guias-para-ayudar-combatir-informacion-falsa-sobre-vacunas
U.S. Department of Health & Human Services. (2024). Confronting health misinformation: The U.S. Surgeon General’s advisory. https://www.hhs.gov/es/surgeongeneral/priorities/health-misinformation/index.html
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Re: Pregunta 6

by ALBITA MARISOL SISA PAUCAR -
Un aspecto complementario al planteado es que las instituciones de salud, las universidades y los ministerios no solo deben difundir información confiable, sino también desarrollar estrategias institucionales para enfrentar la desinformación en salud que circula en los entornos digitales. En la actualidad, la rápida difusión de contenidos en redes sociales, blogs y plataformas digitales facilita que información no verificada o incluso falsa llegue a grandes sectores de la población, lo que puede influir negativamente en la toma de decisiones relacionadas con la salud.

En este contexto, las instituciones tienen la responsabilidad de fortalecer los mecanismos de comunicación pública en salud, generando contenidos basados en evidencia científica que sean claros, accesibles y culturalmente pertinentes. Asimismo, es fundamental que los hospitales y ministerios utilicen activamente canales digitales oficiales para responder dudas frecuentes de la población, aclarar rumores o mitos relacionados con enfermedades, tratamientos o campañas de vacunación, y promover prácticas de prevención y autocuidado.

Por otra parte, las universidades desempeñan un papel clave en la formación de profesionales de la salud con competencias en comunicación científica y alfabetización digital, de modo que puedan contribuir a la difusión de información verificada y al análisis crítico de los contenidos que circulan en internet. De igual manera, la cooperación entre instituciones académicas, autoridades sanitarias y medios de comunicación puede favorecer la creación de estrategias conjuntas para detectar, analizar y contrarrestar la desinformación.

Finalmente, el fortalecimiento de estas acciones institucionales contribuye a generar confianza en el sistema de salud, mejorar la toma de decisiones informadas y proteger la salud pública, especialmente en contextos donde la información incorrecta puede provocar miedo, desconfianza o rechazo a intervenciones sanitarias necesarias.

Referencia bibliográfica
Organización Mundial de la Salud. (2020). Managing the COVID-19 infodemic: Promoting healthy behaviours and mitigating the harm from misinformation and disinformation. World Health Organization. https://www.who.int
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Re: Pregunta 6

by JESSICA KATIUSKA VERDUGA CAGUA -
Estimada compañera Melanny Benavides Caicedo, considero muy importante su reflexión sobre el papel que deben asumir las instituciones frente al creciente volumen de información no verificada en salud que circula en internet. Creo que actualmente la desinformación puede generar confusión en la población e incluso influir negativamente en las decisiones relacionadas con el cuidado de la salud.
En este sentido, pienso que hospitales, universidades y organismos gubernamentales no solo deben difundir información científica confiable, sino también fortalecer los procesos de educación en salud dirigidos a la población. Muchas veces el problema no es únicamente la existencia de información incorrecta, sino la dificultad que tienen las personas para diferenciar entre fuentes confiables y contenidos sin respaldo científico. Por esta razón, promover la alfabetización en salud y enseñar a evaluar la calidad de la información disponible en internet resulta fundamental. (Organización Panamericana de la Salud, 2021)
Considero importante que las instituciones utilicen de manera estratégica los medios digitales y las redes sociales para comunicar información clara, sencilla y basada en evidencia. En la actualidad, gran parte de la población obtiene información a través de estos canales, por lo que pueden convertirse en herramientas útiles para contrarrestar la desinformación. La Organización Mundial de la a Salud ha señalado que la circulación de información falsa o no verificada puede afectar las decisiones de salud pública, por lo que es necesario que las instituciones sanitarias participen activamente en la difusión de información confiables. (Organización Mundial de la Salud, 2020)
Finalmente, también estoy de acuerdo que las universidades y centros de salud trabajen de forma conjunta para capacitar tanto a profesionales como a la ciudadanía en el uso crítico de la información digital. De esta manera se puede fortalecer la confianza en el sistema de salud y reducir el impacto de la desinformación en la sociedad.
Bibliografía
Organización Mundial de la Salud. (2020). Gestión de la infodemia sobre la COVID-19: promover comportamientos saludables y mitigar los daños causados por la desinformación.
Organización Panamericana de la Salud. (2021). Alfabetización en salud: base para la toma de decisiones informadas en salud.