En base a la interrogante planteada de la compañera Briones, considero que sí, los profesionales sanitarios deberían asumir un papel más dinámico en la creación de contenidos científicos en medios digitales, y esto se justifica por varias razones.
En primer lugar, las redes sociales se han convertido en una fuente primaria de información en salud para la población. Sin embargo, gran parte de este contenido carece de rigor científico, lo que favorece la difusión de mitos, prácticas inseguras y decisiones mal informadas. La participación activa de profesionales permite ofrecer información verificada, basada en evidencia y comprensible para el público general.
En segundo lugar, los profesionales de la salud poseen la formación y el criterio clínico necesarios para traducir el conocimiento científico a un lenguaje accesible sin perder precisión. Esto contribuye a fortalecer la alfabetización en salud, promoviendo una ciudadanía más crítica y capaz de evaluar la calidad de la información que consume.
Además, su presencia en entornos digitales no solo combate la desinformación, sino que también genera confianza, humaniza la profesión y facilita la prevención y promoción de la salud a gran escala, alcanzando poblaciones que muchas veces no acceden fácilmente a servicios sanitarios. No obstante, este rol debe ejercerse con responsabilidad ética, evitando la simplificación excesiva, los conflictos de interés y la búsqueda de popularidad por encima del rigor científico.
BIBLIOGRAFIA:
Sermo Team. (2025, julio 24). Estrategias de los médicos para combatir la desinformación sanitaria. Sermo. https://www.sermo.com/es/resources/estrategias-de-los-medicos-para-combatir-la-desinformacion-sanitaria/
En primer lugar, las redes sociales se han convertido en una fuente primaria de información en salud para la población. Sin embargo, gran parte de este contenido carece de rigor científico, lo que favorece la difusión de mitos, prácticas inseguras y decisiones mal informadas. La participación activa de profesionales permite ofrecer información verificada, basada en evidencia y comprensible para el público general.
En segundo lugar, los profesionales de la salud poseen la formación y el criterio clínico necesarios para traducir el conocimiento científico a un lenguaje accesible sin perder precisión. Esto contribuye a fortalecer la alfabetización en salud, promoviendo una ciudadanía más crítica y capaz de evaluar la calidad de la información que consume.
Además, su presencia en entornos digitales no solo combate la desinformación, sino que también genera confianza, humaniza la profesión y facilita la prevención y promoción de la salud a gran escala, alcanzando poblaciones que muchas veces no acceden fácilmente a servicios sanitarios. No obstante, este rol debe ejercerse con responsabilidad ética, evitando la simplificación excesiva, los conflictos de interés y la búsqueda de popularidad por encima del rigor científico.
BIBLIOGRAFIA:
Sermo Team. (2025, julio 24). Estrategias de los médicos para combatir la desinformación sanitaria. Sermo. https://www.sermo.com/es/resources/estrategias-de-los-medicos-para-combatir-la-desinformacion-sanitaria/