¿Qué acciones podrían fortalecerse para prevenir el riesgo de infecciones asociadas a la atención en salud, en conformidad con el objetivo ISP correspondiente?
Pienso que, para prevenir el riesgo de infecciones asociadas a la atención en salud, es indispensable fortalecer de manera prioritaria la higiene de manos, la adherencia estricta a las precauciones estándar, la vigilancia epidemiológica institucional, la limpieza y desinfección adecuada de superficies, equipos y dispositivos médicos, así como el cumplimiento de bundles o paquetes de medidas preventivas en procedimientos invasivos. Estas acciones no deben ejecutarse de forma aislada, sino como parte de una estrategia integral de seguridad del paciente, en la que cada profesional comprenda su responsabilidad dentro de la cadena de prevención. En este sentido, la prevención de infecciones asociadas a la atención sanitaria constituye uno de los componentes más sensibles dentro de los procesos de acreditación, porque refleja de manera directa la capacidad de la institución para garantizar una atención segura, organizada y basada en evidencia.
Asimismo, considero que estas medidas deben complementarse con procesos permanentes de capacitación, auditorías internas, monitoreo de indicadores y retroalimentación continua a los equipos asistenciales. No basta con disponer de protocolos escritos; es necesario verificar su cumplimiento real en la práctica clínica y generar mecanismos de mejora cuando se identifiquen fallas. La cultura institucional cumple aquí un papel decisivo, ya que la sostenibilidad de los resultados depende en gran medida del compromiso del personal de salud, del liderazgo de los directivos y de la disponibilidad de recursos para mantener estándares adecuados de bioseguridad, vigilancia y control. De esta manera, la prevención de infecciones deja de ser una obligación operativa y pasa a consolidarse como una expresión concreta de la calidad asistencial.
En mi criterio, el objetivo no es únicamente cumplir un estándar para fines de acreditación, sino consolidar una verdadera cultura de seguridad sustentada en prácticas seguras, medibles y evaluables en el tiempo. Tal como sostienen Betancourt Velásquez y Tunjo López (2012), los procesos de calidad y acreditación en la región solo logran un impacto significativo cuando se adaptan a las necesidades reales de las instituciones y se sostienen mediante participación, seguimiento y mejora continua. Por ello, en el contexto ecuatoriano y latinoamericano, fortalecer la prevención de infecciones asociadas a la atención en salud implica no solo aplicar normas técnicas, sino también promover cambios organizacionales duraderos que garanticen una atención más segura, más confiable y centrada en el paciente.
Referencias bibliográficas:
· Betancourt Velásquez, A. C., & Tunjo López, M. L. (2012). Desarrollo de procesos de acreditación en países de Latinoamérica y el Caribe.