Normas de conducta y responsabilidades

Normas de conducta y responsabilidades

de IVONNE ALEXANDRA GUTIéRREZ DíAZ -
Número de respuestas: 2

Para implementar un código de ética en una empresa, se recomienda que las normas de conducta y responsabilidades de los empleados estén basadas en valores y principios éticos claros y compartidos por todos los miembros de la organización. Es fundamental que el código establezca conductas obligatorias, deseables y prohibidas, para que los empleados puedan distinguir fácilmente qué se espera de ellos y qué no es aceptable. Según menciona (Martínez H.) El código ético de la empresa es el conjunto de principios guías, elaborados por la empresa, que explican los valores de la organización. Expone los principios éticos que deben tenerse en cuenta en la toma de decisiones.


La implementación debe ir acompañada de una comunicación efectiva, capacitación continua y un compromiso visible de la alta dirección, quienes deben aprobar formalmente el código y promover su cumplimiento a través del ejemplo. El Código de ética se construye de forma colaborativa en la organización, pues recoge los valores corporativos, que parten de los valores individuales de sus integrantes, de allí que demanda la participación de todos los miembros de la entidad. La participación de la alta jerarquía resulta fundamental, pues incrementa el compromiso de su parte para cumplirlo, dado que los valores plasmados reflejan sus valores personales. (Arroyo J.)


Entre las normas de comportamiento que deberían estar en un código de ética empresarial son:

Confidencialidad: Consiste en respetar la privacidad y proteger la información sensible de la empresa, de los colaboradores y de terceros. Incluye no divulgar datos que puedan perjudicar a la organización o a sus miembros, contribuyendo a un ambiente de confianza y seguridad.

Respeto a la dignidad: Implica tratar a todas las personas dentro de la organización con respeto, valorando su autonomía, igualdad de oportunidades e integridad física y psicológica. Esta norma sostiene el principio ético de que cada individuo es un fin en sí mismo y no un medio para otro fin.

 

Bibliografía

Arroyo Jennifer. (2018). LOS CÓDIGOS DE ÉTICA Y LOS CÓDIGOS DE CONDUCTA EN LA PROMOCIÓN DE LA ÉTICA ORGANIZACIONAL. Costa Rica: Revista Nacional de Administración, Volumen 9, pág. 87-103.

CERES Consorcio Ecuatoriano para la Responsabilidad Social. (s.f.). Manual para elaborar códigos de ética empresarial. Equipos CERES.

Martínez Horacio. (2010). Responsabilidad Social y ética empresarial. Bogotá: Eco Ediciones.

 


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Re: Normas de conducta y responsabilidades

de GISEL BRIZETH LINO VERA -
Estoy de acuerdo con lo expuesto, ya que la implementación de un código de ética dentro de una organización debe basarse en valores y principios claramente definidos que orienten el comportamiento de los colaboradores. Cuando las normas éticas están bien establecidas, los empleados pueden comprender con mayor facilidad qué conductas son aceptables y cuáles no dentro del entorno laboral. En este sentido, el código de ética no solo funciona como una guía normativa, sino también como un instrumento que fortalece la cultura organizacional y promueve la toma de decisiones responsables, tal como señala Héctor Martínez al indicar que estos códigos reflejan los principios y valores que orientan el actuar de la organización.

Asimismo, coincido en que la comunicación y la capacitación continua son elementos clave para que el código de ética no quede únicamente como un documento formal. El compromiso de la alta dirección resulta fundamental, ya que los líderes deben demostrar con su ejemplo el cumplimiento de estos principios. Cuando los directivos se involucran activamente en la promoción de los valores éticos, se genera mayor credibilidad y compromiso por parte de los colaboradores. Como menciona Jorge Arroyo, la construcción del código de ética debe ser un proceso participativo, en el cual los valores individuales y organizacionales se integren para fortalecer el sentido de pertenencia y responsabilidad colectiva.

Finalmente, las normas de confidencialidad y respeto a la dignidad que se mencionan son fundamentales dentro de cualquier organización. La confidencialidad permite proteger la información sensible y mantener la confianza entre la empresa, los empleados y los clientes. Por otro lado, el respeto a la dignidad humana promueve un ambiente laboral basado en la igualdad, la valoración de las personas y el reconocimiento de sus derechos, lo que contribuye a generar un clima organizacional saludable y ético.

Referencias
Héctor Martínez (2015). Ética y responsabilidad social en las organizaciones. Editorial Alfaomega.
Jorge Arroyo (2018). Ética empresarial y responsabilidad social corporativa. Editorial Universidad.
Manuel G. Velasquez (2012). Ética en los negocios: conceptos y casos. Pearson Educación.
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Re: Normas de conducta y responsabilidades

de KEVIN ALEXANDER MACIAS DIAZ -
La implementación de un código de ética en las organizaciones no solo debe limitarse a establecer normas formales de conducta, sino que debe convertirse en una herramienta que oriente la cultura organizacional y la toma de decisiones de todos los miembros de la empresa. En este sentido, coincido con la idea de que los valores compartidos, la participación de los colaboradores y el compromiso de la alta dirección son elementos fundamentales para que el código tenga un impacto real. Tal como señala Freeman, 1984, la ética empresarial debe considerar la responsabilidad de la organización hacia todos sus grupos de interés, promoviendo relaciones basadas en la confianza, el respeto y la transparencia. Por ello, normas como la confidencialidad y el respeto a la dignidad humana no solo cumplen una función normativa, sino que fortalecen la credibilidad institucional y contribuyen a construir un ambiente laboral ético y sostenible en el tiempo.
Bibliografía
Freeman, R. E. (1984). Strategic Management: A Stakeholder Approach. Boston: Pitman.