¿Cuál debería ser el papel institucional (hospitales, universidades, ministerios) frente al creciente volumen de información no verificada en salud que circula en la web?
En nuestra realidad ecuatoriana, es muy común ver cómo los pacientes llegan a los centros de salud con "tratamientos milagrosos" o miedos infundados que consumieron en redes sociales como TikTok o cadenas de WhatsApp. Ante esta infoxicación, las instituciones no pueden quedarse calladas; deben actuar para proteger la seguridad del paciente.
Creería que la mejor manera de poder asumir este reto sería en tres frentes:
1. Ministerio de Salud Pública (MSP) y entes rectores: Tienen que pasar de emitir simples comunicados a tener una estrategia activa contra la desinformación. Esto implica monitorear redes sociales, crear alianzas con plataformas de verificación como Ecuador Chequea y lanzar campañas nacionales de alfabetización digital en salud (Eysenbach, 2020).
- 2. Las Universidades: La academia ecuatoriana necesita "salir del laboratorio". El rol de las universidades no es solo publicar en revistas científicas que nadie lee, sino traducir esa evidencia compleja a un lenguaje sencillo, visual y empático que cualquier ciudadano pueda entender y aplicar.
- 3. Hospitales y Clínicas: En el punto de atención, el personal de salud debe empezar a "recetar" información confiable con la misma rigurosidad que receta medicamentos. Debemos entregar a los pacientes guías claras, códigos QR o enlaces a portales institucionales verificados para que no tengan que ir a buscar respuestas a ciegas en la web(Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2021).
El antídoto contra la sobrecarga de información falsa no es la censura, sino lograr que la evidencia científica sea mucho más accesible, rápida y fácil de entender que la propia desinformación (Chou et al., 2018).
Considerando la alta carga de trabajo que ya tenemos en nuestro sistema de salud, ¿qué estrategia realista y rápida podemos aplicar en nuestras unidades de atención para guiar a los pacientes hacia fuentes confiables sin que esto alargue el tiempo de atención sanitaria?
Bibliografía:
Chou, W. Y. S., Oh, A., & Klein, W. M. P. (2018). Addressing health-related misinformation on social media. JAMA, 320(23), 2417-2418. https://doi.org/10.1001/jama.2018.16865
Eysenbach, G. (2020). How to fight an infodemic: The four pillars of infodemic management. Journal of Medical Internet Research, 22(6), e21820. https://doi.org/10.2196/21820
Organización Panamericana de la Salud. (2021). Entender la infodemia y la desinformación en la lucha contra la COVID-19. https://iris.paho.org/handle/10665.2/52052