¿Cómo podríamos aplicar los criterios de la ETES desde nuestra gestión diaria para aprovechar mejor los fármacos que ya tenemos disponibles, o para armar una solicitud con un sustento científico irrefutable cuando necesitemos pedir un medicamento nuevo al Ministerio de Salud Pública?
Dentro del marco hospitalario de Ecuador, los profesionales sanitarios experimentan diariamente una tensión entre las necesidades clínicas reales de sus pacientes y las limitaciones establecidas por el Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos (CNMB) y el marco tarifario del Ministerio de Salud Pública (MSP). Esta restricción, en lugar de constituir un impedimento insuperable, puede transformarse en una oportunidad para implementar los principios de la Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETES) desde la administración cotidiana, tanto para optimizar la utilización de los recursos disponibles como para elaborar solicitudes técnicamente robustas ante las autoridades sanitarias.
Optimización de las Sustancias Farmacéuticas Disponibles
El primer nivel de acción radica en la utilización racional e inteligente de los fármacos que ya están incorporados en el CNMB. La implementación de los criterios ETES en este nivel conlleva, inicialmente, el protocolo de la práctica clínica local empleado, el sistema GRADE (Calificación de Recomendaciones Valoración, Desarrollo y Evaluación). Este sistema facilita la clasificación transparente y reproducible de la calidad de la evidencia y la fuerza de las recomendaciones. Mediante esta metodología, los equipos clínicos son capaces de discernir en qué indicaciones particulares un fármaco disponible proporciona el beneficio neto más elevado, evitando su aplicación en situaciones donde la evidencia es insuficiente o donde los riesgos superan los beneficios.
Además, la evaluación de subconjuntos de pacientes facilita una distribución más eficaz de los recursos farmacológicos disponibles. La detección de perfiles clínicos que exhiben una respuesta superior a ciertos tratamientos no solo optimiza los resultados sanitarios, sino que también produce datos locales de "evidencia de mundo real" susceptibles de documentación sistemática. Estos documentos representan una base empírica significativa para evaluaciones subsecuentes y para evidenciar, mediante datos propios, las restricciones terapéuticas internas inherentes al arsenal farmacológico existente.
Elaboración de Solicitudes mediante el Avance Científico
En el caso de que la disponibilidad de los medicamentos resultan insuficientes para satisfacer una necesidad clínica particular, el profesional sanitario tiene la facultad de presentar una solicitud fundamentada al MSP. En esta instancia, la implementación de los marcos de Evidencia a la Decisión (EtD), concebidos en el contexto del proyecto DECIDE y adoptados por la Organización Panamericana de la Salud, constituye un instrumento metodológico de considerable valor. Estos esquemas facilitan la organización de la solicitud no únicamente calculando la eficacia del fármaco, sino tomando en cuenta criterios adicionales como la seguridad, el equilibrio entre beneficios y perjuicios, los valores y preferencias de los pacientes, la equidad en el acceso y la viabilidad de su implementación, el equilibrio entre beneficios y perjuicios, los valores y preferencias de los pacientes, la equidad en el acceso y la viabilidad de su implementación.
En conclusión
La ETES no se circunscribe únicamente a agencias nacionales o instituciones académicas de especialización. Los principios e instrumentos mencionados pueden y deben ser integrados en la administración clínica y administrativa diaria de los hospitales ecuatorianos. La optimización de la utilización de medicamentos disponibles a través de protocolos fundamentados en evidencia, la documentación sistemática de los hallazgos clínicos y la formulación de solicitudes estructuradas en conformidad con los marcos EtD son medidas tangibles y factibles que habilitan al profesional sanitario a actuar con medidas de rigurosidad científica dentro de las limitaciones del sistema. Finalmente, la implementación de ETES en la administración cotidiana no solo optimiza la calidad de la atención sanitaria, sino que también robustece la habilidad del sistema sanitario ecuatoriano para tomar decisiones más equitativas, eficaces y sostenibles.
Bibliografía:
García-Martos, M., & Solà, I. (2021). Uso de los marcos de la evidencia a la decisión (EtD) en la formulación de recomendaciones de práctica clínica. Revista Española de Salud Pública, 95, e202101018.
Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2023). Manual de evaluación de tecnologías sanitarias para la Red Pública Integral de Salud. Quito, Ecuador: MSP.
Organización Panamericana de la Salud. (2022). Criterios de priorización para la incorporación de tecnologías sanitarias en sistemas de salud de las Américas. Washington, D.C.: OPS.
Pichon-Riviere, A., & Drummond, M. (2020). La evaluación de tecnologías sanitarias y la toma de decisiones en salud en América Latina. Salud Pública de México, 62(6), 854–862.
Dentro del marco hospitalario de Ecuador, los profesionales sanitarios experimentan diariamente una tensión entre las necesidades clínicas reales de sus pacientes y las limitaciones establecidas por el Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos (CNMB) y el marco tarifario del Ministerio de Salud Pública (MSP). Esta restricción, en lugar de constituir un impedimento insuperable, puede transformarse en una oportunidad para implementar los principios de la Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETES) desde la administración cotidiana, tanto para optimizar la utilización de los recursos disponibles como para elaborar solicitudes técnicamente robustas ante las autoridades sanitarias.
Optimización de las Sustancias Farmacéuticas Disponibles
El primer nivel de acción radica en la utilización racional e inteligente de los fármacos que ya están incorporados en el CNMB. La implementación de los criterios ETES en este nivel conlleva, inicialmente, el protocolo de la práctica clínica local empleado, el sistema GRADE (Calificación de Recomendaciones Valoración, Desarrollo y Evaluación). Este sistema facilita la clasificación transparente y reproducible de la calidad de la evidencia y la fuerza de las recomendaciones. Mediante esta metodología, los equipos clínicos son capaces de discernir en qué indicaciones particulares un fármaco disponible proporciona el beneficio neto más elevado, evitando su aplicación en situaciones donde la evidencia es insuficiente o donde los riesgos superan los beneficios.
Además, la evaluación de subconjuntos de pacientes facilita una distribución más eficaz de los recursos farmacológicos disponibles. La detección de perfiles clínicos que exhiben una respuesta superior a ciertos tratamientos no solo optimiza los resultados sanitarios, sino que también produce datos locales de "evidencia de mundo real" susceptibles de documentación sistemática. Estos documentos representan una base empírica significativa para evaluaciones subsecuentes y para evidenciar, mediante datos propios, las restricciones terapéuticas internas inherentes al arsenal farmacológico existente.
Elaboración de Solicitudes mediante el Avance Científico
En el caso de que la disponibilidad de los medicamentos resultan insuficientes para satisfacer una necesidad clínica particular, el profesional sanitario tiene la facultad de presentar una solicitud fundamentada al MSP. En esta instancia, la implementación de los marcos de Evidencia a la Decisión (EtD), concebidos en el contexto del proyecto DECIDE y adoptados por la Organización Panamericana de la Salud, constituye un instrumento metodológico de considerable valor. Estos esquemas facilitan la organización de la solicitud no únicamente calculando la eficacia del fármaco, sino tomando en cuenta criterios adicionales como la seguridad, el equilibrio entre beneficios y perjuicios, los valores y preferencias de los pacientes, la equidad en el acceso y la viabilidad de su implementación, el equilibrio entre beneficios y perjuicios, los valores y preferencias de los pacientes, la equidad en el acceso y la viabilidad de su implementación.
En conclusión
La ETES no se circunscribe únicamente a agencias nacionales o instituciones académicas de especialización. Los principios e instrumentos mencionados pueden y deben ser integrados en la administración clínica y administrativa diaria de los hospitales ecuatorianos. La optimización de la utilización de medicamentos disponibles a través de protocolos fundamentados en evidencia, la documentación sistemática de los hallazgos clínicos y la formulación de solicitudes estructuradas en conformidad con los marcos EtD son medidas tangibles y factibles que habilitan al profesional sanitario a actuar con medidas de rigurosidad científica dentro de las limitaciones del sistema. Finalmente, la implementación de ETES en la administración cotidiana no solo optimiza la calidad de la atención sanitaria, sino que también robustece la habilidad del sistema sanitario ecuatoriano para tomar decisiones más equitativas, eficaces y sostenibles.
Bibliografía:
García-Martos, M., & Solà, I. (2021). Uso de los marcos de la evidencia a la decisión (EtD) en la formulación de recomendaciones de práctica clínica. Revista Española de Salud Pública, 95, e202101018.
Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2023). Manual de evaluación de tecnologías sanitarias para la Red Pública Integral de Salud. Quito, Ecuador: MSP.
Organización Panamericana de la Salud. (2022). Criterios de priorización para la incorporación de tecnologías sanitarias en sistemas de salud de las Américas. Washington, D.C.: OPS.
Pichon-Riviere, A., & Drummond, M. (2020). La evaluación de tecnologías sanitarias y la toma de decisiones en salud en América Latina. Salud Pública de México, 62(6), 854–862.