Pregunta 4

Pregunta 4

by MELANNY DAMARIS BENAVIDES CAICEDO -
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¿Qué mecanismos propone para adaptar y contextualizar las GPC internacionales, garantizando su aplicabilidad en el sistema nacional de salud?


Para que las guías de práctica clínica sean útiles en el sistema de salud a nivel internacional, es esencial crear mecanismos que permiten su ajuste al contexto local en lugar de aplicarlas tal cual. En primer lugar, considero que es fundamental evaluar la calidad metodológica de las guías antes de su implementación. Herramientas como AGREE II ayudan a determinar si las sugerencias se fundamentan en evidencia científica robusta y si han sido elaboradas con un enfoque metodológico adecuado. Este proceso es clave para identificar guías confiables que puedan sevir como base para su adaptación a nivel nacional.

En segundo lugar, es necesario adaptar las recomendaciones a la situación real del sistema de salud, considerando factores como la disponibilidad de recursos, infraestructura, acceso a medicamentos y la capacidad del personal sanitario. Muchas guías internacionales son elaboradas por instituciones con recursos significativos, por lo que ajustarlas permite enfocar los esfuerzos en intervenciones que sean viables en el contexto local.

Por último, es vital incluir también evidencia y datos epidemiológicos a nivel nacional para asegurar que las sugerencias aborden las necesidades de salud más importantes de la población. Esto asegura que las guías sean más pertinentes y efectivas al orientar la toma de decisiones clínicas en el sistema de atención de salud.


Referencias Bibliográficas:

Brouwers, M. C., Kerkvliet, K., & Spithoff, K. (2016). The AGREE Reporting Checklist. BMJ.

Organización Panamericana de la Salud (OPS). (2018). Desarrollo y adaptación de guías de práctica clínica.

Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2019). Guía metodológica para la elaboración y adaptación de GPC.

 


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Re: Pregunta 4

by DIANA MICHELLE VITERI SANDOVAL -

Coincido con lo expuesto por la compañera respecto a la importancia de evaluar la calidad metodológica de las Guías de Práctica Clínica (GPC) antes de su adopción en el sistema de salud. El uso de instrumentos como AGREE II permite analizar de manera sistemática la claridad, rigurosidad y transparencia con la que fueron desarrolladas las recomendaciones. Sin embargo, además de esta evaluación, también es importante aplicar metodologías formales de adaptación, como el modelo ADAPTE, el cual facilita utilizar guías internacionales existentes y ajustarlas a las necesidades y características del contexto local. Este enfoque contribuye a optimizar recursos y a mantener la calidad científica de las recomendaciones clínicas (Fervers et al., 2011).

Por otro lado, considero relevante fortalecer la participación de diferentes actores del sistema de salud durante el proceso de adaptación de las guías. La inclusión de profesionales clínicos de distintas especialidades, gestores de salud, investigadores y representantes de pacientes permite que las recomendaciones se ajusten mejor a la realidad del sistema sanitario y a las necesidades de la población. De acuerdo con Alonso-Coello et al. (2010), la participación multidisciplinaria favorece la aceptación de las guías y facilita su aplicación en la práctica clínica.

Finalmente, es necesario complementar el proceso de adaptación con estrategias de implementación y seguimiento, como programas de capacitación para los profesionales de salud, la elaboración de herramientas prácticas (algoritmos o resúmenes clínicos) y la evaluación periódica del cumplimiento de las recomendaciones. Estas acciones permiten verificar si las guías están siendo utilizadas adecuadamente y si realmente contribuyen a mejorar la calidad de la atención sanitaria (Organización Panamericana de la Salud, 2018).

Referencias

Alonso-Coello, P., Irfan, A., Solà, I., Gich, I., Delgado-Noguera, M., Rigau, D., & Schünemann, H. (2010). The quality of clinical practice guidelines over the last two decades: A systematic review of guideline appraisal studies. Quality & Safety in Health Care, 19(6), e58.

Fervers, B., Burgers, J., Voellinger, R., Brouwers, M., Browman, G., Graham, I., & Burnand, B. (2011). Guideline adaptation: An approach to enhance efficiency in guideline development and improve utilisation. BMJ Quality & Safety, 20(3), 228–236.

Organización Panamericana de la Salud. (2018). Desarrollo y adaptación de guías de práctica clínica. Washington, D.C.: OPS.


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Re: Pregunta 4

by FERNANDA CRISTINA BARBOZA MACíAS -

Coincido con lo que plantea Benavides (2026), sobre todo en que no se pueden aplicar las guías internacionales tal cual. En la práctica, muchas veces asumimos que por venir de organismos reconocidos ya son totalmente aplicables, pero no siempre es así. Por eso, evaluar primero su calidad metodológica es clave, y en ese punto herramientas como AGREE II ayudan bastante, porque permiten ver si realmente la guía está bien sustentada y si sus recomendaciones son claras y confiables (AGREE Next Steps Consortium, 2017).


También me parece muy importante lo que mencionas sobre la adaptación al contexto. En nuestro sistema de salud, hay limitaciones de recursos, acceso y organización que influyen mucho en lo que realmente se puede hacer. Por eso, más que replicar las recomendaciones, creo que el reto está en ajustarlas a la realidad local, considerando tanto la evidencia como la factibilidad de aplicarla en la práctica. Justamente, desde el enfoque metodológico de las GPC, se insiste en que las recomendaciones deben tomar en cuenta no solo la evidencia, sino también aspectos como costos, contexto y características de la población (Grupo de trabajo para la actualización del Manual de Elaboración de GPC, 2016).


Referencias bibliográficas

AGREE Next Steps Consortium. (2017). The AGREE II Instrument. AGREE Enterprise. https://www.agreetrust.org/wp-content/uploads/2017/12/AGREE-II-Users-Manual-and-23-item-Instrument-2009-Update-2017.pdf


Benavides, M. (2026). Pregunta 4. En PUCE Virtual, Foro 1 M8, Gestión de la Calidad en Salud II. Consultado el 17 de marzo de 2026.


Grupo de trabajo para la actualización del Manual de Elaboración de GPC. (2016). Elaboración de Guías de Práctica Clínica en el Sistema Nacional de Salud. Actualización del Manual Metodológico. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad e Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud. https://portal.guiasalud.es/wp-content/uploads/2023/01/manual_elaboracion_gpc_man_0.pdf

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Re: Pregunta 4

by JESSICA CRISTINA LUDEñA CHAMBA -
Estimada Melanny,
Tu énfasis en la utilización del instrumento AGREE II como primer paso es muy acertado; no obstante, para que la adaptación sea exitosa, es necesario pasar de evaluar la calidad a un proceso formal de transferibilidad. Añado que es esencial incluir el marco GRADE-ADOLOPMENT, para complementar tu contribución. Este mecanismo posibilita no solamente la adopción de recomendaciones, sino también su ajuste sistemático en el caso de que los recursos locales o los valores de los pacientes sean diferentes a los de la guía original. De acuerdo con Al-Hazzani et al. (2021), esta perspectiva disminuye la repetición de esfuerzos y asegura que la evidencia siga siendo fiable durante el paso al contexto nacional.
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Por otra parte, estoy de acuerdo contigo en que la disponibilidad de recursos es un obstáculo crítico. Sugiero el uso de los marcos EtD (Evidence-to-Decision) para llevar a cabo este punto. Estos marcos posibilitan que el gestor y el profesional examinen criterios como la equidad y la relación entre costo y efectividad de manera transparente antes de formalizar una recomendación a nivel internacional. La ausencia de una evaluación de tecnologías sanitarias (ETS) local, según apuntan Pantoja et al. (2022), frecuentemente vuelve a las GPC internacionales en documentos teóricos que son difíciles de aplicar en la práctica hospitalaria cotidiana en los sistemas de salud de la región.
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Finalmente, para que la inclusión de datos epidemiológicos nacionales que mencionas sea efectiva, es imperativo que las guías adaptadas se vinculen con el Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos (CNMB) y los protocolos de seguridad del paciente. De acuerdo con las últimas directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2023), una GPC solo es aplicable si su implementación está respaldada por una estrategia de monitoreo que mida resultados en salud locales, transformando la guía de un texto estático a una herramienta de mejora continua de la calidad.

Referencias
• Al-Hazzani, W., Guyatt, G., Moeti, R., Qasim, A., Tlayjeh, H., Briel, M., y Schünemann, H. J. (2021). GRADE Guidance: 32. Adapting recommendations from clinical practice guidelines. Journal of Clinical Epidemiology, 133, 145-154. https://doi.org/10.1016/j.jclinepi.2020.10.012
• Pantoja, T., Valenzuela, L., Neira, F., y Ortiz, Z. (2022). Implementation of clinical practice guidelines in Latin America: A systematic review of barriers and facilitators. Health Policy and Planning, 37(5), 652-668. https://doi.org/10.1093/heapol/czac015
• World Health Organization. (2023). WHO handbook for guideline development (3rd ed.). https://www.who.int
• Zhang, Y., Alonso-Coello, P., Guyatt, G. H., Yepes-Nuñez, J. J., Akl, E. A., Hazlewood, G., y Schünemann, H. J. (2021). GRADE Guidelines: 19. Assessing the certainty of evidence in the importance of outcomes or values and preferences—Interim guidance and review of the process. Journal of Clinical Epidemiology, 135, 138-148. https://doi.org/10.1016/j.jclinepi.2021.01.013