Las Necesidades Operativas de Fondos (NOF) son el centro del funcionamiento financiero de una empresa, porque muestran cuánta inversión se necesita para mantener las operaciones diarias: pagar proveedores, mantener inventarios y esperar el cobro de clientes. En resumen, las NOF son la inversión neta en activos y pasivos circulantes que sostienen el ciclo operativo.
El Fondo de Maniobra (FM), en cambio, son los recursos permanentes tales como el capital propio y deuda a largo plazo que la empresa tiene disponibles para financiar esas necesidades, una vez que ha cubierto sus inversiones en activos fijos. Si el FM no alcanza para cubrir las NOF, la empresa debe buscar financiamiento de corto plazo o utilizar su exceso de tesorería si lo tiene.
Por lo tanto, las decisiones que se tomen en torno al FM y las NOF inciden directamente en la liquidez y la estabilidad financiera de una organización. Un fondo de maniobra positivo generalmente refleja solvencia, mientras que uno negativo evidenciaría una falta de recursos corrientes para cubrir obligaciones inmediatas.