Es la relación que se establece entre dos o más variables, donde una de ellas (denominada variable independiente o causa) produce, determina o influye en el comportamiento de la otra (denominada variable dependiente o efecto).
No basta con que dos fenómenos sucedan al mismo tiempo; para establecer científicamente una relación causal (que X causa Y), se deben cumplir obligatoriamente tres condiciones fundamentales:
Precedencia Temporal: La causa (X) debe ocurrir antes que el efecto (Y) en el tiempo.
Covariación (Asociación): Debe existir una relación estadística significativa; si la causa cambia, el efecto también debe cambiar de manera sistemática.
Ausencia de Espuriedad (Control): Se debe descartar que la relación entre X e Y sea provocada por una tercera variable extraña o interviniente (Z). Si una tercera variable explica la relación, la causalidad es falsa o "espuria".
En términos formales, la causalidad busca explicar el "porqué" de los fenómenos, superando la mera descripción o correlación.
Referencia Bibliográfica
Hernández-Sampieri, R., & Mendoza Torres, C. P. (2018). Metodología de la investigación: Las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw-Hill Education.