La
resiliencia organizacional en salud es la capacidad que tienen las
instituciones sanitarias para anticiparse, adaptarse y responder de manera
efectiva a situaciones adversas, crisis o cambios inesperados, garantizando la
continuidad, seguridad y calidad de la atención. Este concepto supera el
enfoque tradicional de prevención de errores, ya que no solo se centra en
evitar fallas, sino en fortalecer la capacidad del sistema para aprender,
recuperarse y mejorar frente a eventos críticos.
Desde la
perspectiva de la seguridad del paciente, la resiliencia implica desarrollar
sistemas flexibles, promover una cultura de aprendizaje, fortalecer la
comunicación interprofesional y fomentar el liderazgo adaptativo. De acuerdo
con Erik Hollnagel, los sistemas de salud seguros no son aquellos que nunca
fallan, sino aquellos que poseen la capacidad de adaptarse y mantener su
funcionamiento ante condiciones variables.
En el
contexto actual, caracterizado por alta complejidad clínica y cambios
constantes, la resiliencia organizacional se convierte en un pilar estratégico
para sostener la calidad asistencial, proteger al paciente y garantizar
respuestas oportunas frente a emergencias sanitarias o eventos adversos.
Referencias
Hollnagel,
E. (2014). Safety-I and Safety-II: The past and future of safety management.
Ashgate Publishing.
Wiig, S.,
& Fahlbruch, B. (2019). Exploring resilience: A scientific journey from
practice to theory. Springer.