Adaptaciones metabólicas en pacientes críticos

Adaptaciones metabólicas en pacientes críticos

by SANDRA MATILDE ANDRADE MUñOZ -
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  En el caso de los pacientes pediátricos críticos, la respuesta metabólica a situaciones de estrés severa se puede describir en distintas fases como son una fase inicial temprana o llamada fase hipodinámica o hipo metabólica, una fase de flujo o hipermetabólica y una fase de recuperación o anabólica que ocurre cuando el estado inflamatorio y la disregulación hemodinámica ceden (Brown & Hall, 2021).  Estas fases dependen mucho de la edad del paciente, etiología la gravedad y diversidad de la enfermedad principal o de base (por ejemplo traumatismos, quemaduras, cirugías mayores, estado séptico) y de diferentes adyuvantes que pudiesen presentarse en el trascurso de la estancia hospitalaria en la sala de cuidados intensivos (infecciones resistentes, sepsis complicadas).  Cada fase tiene implicancias en la adaptación del estado metabólico del paciente.   En la fase temprana (24-48 horas iniciales), el cuerpo prioriza la estabilidad hemodinámica con reducción del gasto energético y reordenamiento metabólico con el objetivo de mantener estable la perfusión sanguínea y órganos vitales funcionantes (disminución del flujo sanguíneo esplácnico con hipoperfusión sanguínea e inicio del estado catabólico).  En la fase de flujo, predomina un estado de hipermetabolismo secundario a la cascada inflamatoria mediada por componentes endocrinos (catecolaminas, cortisol y glucagón) y proinflamatorios como las citoquinas lo cual fomentan aumento del gasto energético, proteólisis muscular, lipólisis y gluconeogénesis.  En la fase de recuperación anabólica el estado inflamatorio disminuye y en caso de haberse aportado de manera oportuna el soporte nutricional, existirá la recuperación de la masa muscular (Brown & Hall, 2021) (Orellana & Coss-Bu, 2021).   Para el soporte nutricional se necesita determinar los requerimientos energéticos en base a métodos validados como la calorimetría indirecta o la ecuación de Schofield (Chaparro, y otros, 2023).  El soporte nutricional de los pacientes dependerá mucho de la fase de respuesta metabólica en que el paciente se encuentre pues si bien es cierto que debe valorarse al paciente y tomar la decisión de iniciar un soporte nutricional adecuado y con prontitud, la sobrealimentación puede causar síndrome de realimentación por sobrecarga calórica inicial.  También se debe dar un aporte proteico suficiente para mantener un balance nitrogenado apropiado a lo largo de toda la estadía en sala de críticos, mientras que en la tercera fase se reajusta la alimentación (energía y proteínas) para mejorar las reservas y favorecer los procesos anabólicos (Orellana & Coss-Bu, 2021).

 

Referencias:

Brown, B., & Hall, K. (2021). Tratamiento nutricional médico en cuidados intensivos. En J. Raymond, & K. Morrow, Dietoterapia (págs. 807-8015). Madrid: Elsevier.

Chaparro, C., Pabion, C., Tume, L., Mehta, N., Valla, F., & Moullete, C. (2023). Determining energy and protein needs in critically ill pediatric patients: A scoping review. Nutrition in Clinical Practice., 103-124. doi:https://doi.org/10.1002/ncp.11060

Orellana, R., & Coss-Bu, A. (2021). Metabolic alterations in the critically ill child: a narrative review. Pediatric Medicine, 1-17. doi:http://dx.doi.org/10.21037


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Re: Adaptaciones metabólicas en pacientes críticos

by EVELINA JACQUELIN VINCES GRACIA -
Estimada Sandra, la comprensión de estas fases metabólicas —hipodinámica o hipo metabólica, hipermetabólica y de recuperación— es fundamental para la planificación del soporte nutricional en pacientes críticos pediátricos. En la fase inicial (hipodinámica), el cuerpo prioriza la estabilidad hemodinámica, reduciendo el gasto energético y adoptando un estado catabólico para preservar la perfusión cerebral y de órganos vitales. Por ello, en esta etapa, la nutrición debe ser cuidadosamente equilibrada, evitando sobrecargar al paciente, ya que una sobrealimentación puede causar síndrome de realimentación, especialmente en pacientes en estado de hipoperfusión.
Durante la fase de flujo o hipermetabólica, se presenta un aumento en el gasto energético debido a la cascada inflamatoria y la liberación de mediadores hormonales y citocinas. Aquí, la nutrición debe suplementarse de manera que soporte las demandas elevadas sin causar excesos, con un énfasis en un aporte proteico adecuado para minimizar la pérdida de masa muscular.
Finalmente, en la fase de recuperación o fase anabólica, que se inicia cuando la inflamación disminuye y la condición clínica se estabiliza, la nutrición debe ajustarse para promover la reparación tisular, la recuperación de masa muscular y la restauración de reservas energéticas.
Fuente:
Chaparro, C., Pabion, C., Tume, L., Mehta, N., Valla, F., & Moullete, C. (2023). Determining energy and protein needs in critically ill pediatric patients: A scoping review. Nutrition in Clinical Practice., 103-124. doi:https://doi.org/10.1002/ncp.11060
Orellana, R., & Coss-Bu, A. (2021). Metabolic alterations in the critically ill child: a narrative review. Pediatric Medicine, 1-17. doi:http://dx.doi.org/10.21037
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Re: Adaptaciones metabólicas en pacientes críticos

by MARILYN LILIBETH VERA BARBERàN -
Un aspecto de relevante aporte actual es la utilización de la calorimetría indirecta para un cálculo preciso de los requerimientos energéticos, superando en exactitud métodos predictivos como la ecuación de Schofield, lo que permite evitar tanto la subalimentación como la sobrealimentación, minimizando riesgos como el síndrome de realimentación. Asimismo, el aporte proteico es especialmente crítico para mantener un adecuado balance nitrogenado durante todo el proceso y debe ajustarse según la fase metabólica y estado inflamatorio. Se resalta la necesidad de una vigilancia estrecha y un soporte nutricional individualizado que se adapte a la evolución y condiciones clínicas, incluyendo posibles complicaciones como infecciones secundarias o sepsis. la correcta identificación de la fase metabólica y la adecuada aplicación del soporte nutricional, fundamentado en métodos validados para estimar necesidades energéticas y proteicas, así como el monitoreo continuo, son esenciales para mejorar la evolución y pronóstico en estos pacientes pediátricos críticos. Esto destaca la transición hacia un manejo nutricional personalizado y basado en evidencia.
Savino P, Patiño JF. Metabolismo y nutrición del paciente en estado crítico. Rev Colomb Cir. 2016;31:108-127.