Considerando que la infraestructura de las aulas educativas continúan replicando el modelo tradicional que ubica al docente como la figura autoritaria en el salón de clases, ¿Qué propuestas planteas para transformar esta concepción del rol docente, considerando la importancia de incorporar escenarios lúdicos que favorezcan el aprendizaje en las y los estudiantes según las diferentes teorías de aprendizaje?
Clase 1 - Foro "La noción de ambiente educativo: historia, enfoques y dimensiones"
Número de respuestas: 1
En respuesta a FREDDY DAVID CAJAS GUACHAMIN
Re: Clase 1 - Foro "La noción de ambiente educativo: historia, enfoques y dimensiones"
Buenas tardes Freddy, respondiendo a tu pregunta: Al considerar que la infraestructura tradicional del aula se convierte en una limitante para el aprendizaje y el bienestar tanto del estudiante como del docente, resulta necesario evaluar las dimensiones del ambiente educativo y transformar el enfoque de enseñanza. En este sentido, propongo adoptar metodologías que reconozcan al estudiante como sujeto activo de su proceso formativo y al docente como mediador y facilitador de experiencias significativas (Byers, 2015; Byers, Hartnell-Young & Imms, 2018).
Entre estas propuestas se encuentra el aprendizaje humanista, que prioriza las necesidades básicas del estudiante, fortaleciendo vínculos empáticos y relaciones horizontales con el docente; el conductismo, que puede emplearse estratégicamente para reforzar dinámicas lúdicas mediante la observación, el juego experimental y la retroalimentación positiva; y el enfoque ecológico, que sitúa al estudiante en relación directa con su contexto, permitiéndole comprender y fortalecer su vínculo con el entorno. Estas metodologías, aplicadas en escenarios lúdicos, contribuyen a transformar el aula en un espacio más dinámico, participativo y centrado en el bienestar integral y el aprendizaje (Escuela de Profesores del Perú, s.f.).
De esta manera, el rol del docente se mantiene activo, pero ya no desde una lógica de autoridad impositiva, sino desde una postura de acompañamiento pedagógico consciente, donde orienta, guía y estimula procesos de aprendizaje autónomos. El estudiante, por su parte, adquiere mayor autonomía, capacidad crítica y protagonismo, abriendo paso a la incorporación de la pedagogía ambiental, el pensamiento complejo y la ética ambiental como pilares de una formación integral y transformadora.
Entre estas propuestas se encuentra el aprendizaje humanista, que prioriza las necesidades básicas del estudiante, fortaleciendo vínculos empáticos y relaciones horizontales con el docente; el conductismo, que puede emplearse estratégicamente para reforzar dinámicas lúdicas mediante la observación, el juego experimental y la retroalimentación positiva; y el enfoque ecológico, que sitúa al estudiante en relación directa con su contexto, permitiéndole comprender y fortalecer su vínculo con el entorno. Estas metodologías, aplicadas en escenarios lúdicos, contribuyen a transformar el aula en un espacio más dinámico, participativo y centrado en el bienestar integral y el aprendizaje (Escuela de Profesores del Perú, s.f.).
De esta manera, el rol del docente se mantiene activo, pero ya no desde una lógica de autoridad impositiva, sino desde una postura de acompañamiento pedagógico consciente, donde orienta, guía y estimula procesos de aprendizaje autónomos. El estudiante, por su parte, adquiere mayor autonomía, capacidad crítica y protagonismo, abriendo paso a la incorporación de la pedagogía ambiental, el pensamiento complejo y la ética ambiental como pilares de una formación integral y transformadora.