En los últimos años, muchas instituciones educativas han incorporado el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) como una estrategia para responder a la diversidad presente en las aulas con el fin de eliminar barreras y ofrecer múltiples alternativas para el aprendizaje, partiendo de ello ¿El DUA garantiza inclusión real o solo accesibilidad? ¿Cuál es la diferencia?
El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) es una estrategia muy valiosa, pero no garantiza por sí solo una inclusión real; más bien, abre la puerta a la accesibilidad, que es apenas uno de los componentes necesarios para que la inclusión ocurra. Considero que el DUA ayuda a reducir barreras al aprendizaje porque ofrece múltiples formas de representación, expresión y participación, lo que facilita que más estudiantes puedan acceder y desenvolverse en los contenidos según sus características y necesidades. Sin embargo, creo que eso todavía no equivale a inclusión plena.
El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) es una práctica relativamente nueva en el país y su implementación aún se encuentra en una fase inicial.
Actualmente, las directrices emitidas tanto por el Ministerio de Educación como por algunas empresas de capacitación docente en este ámbito se centran principalmente en proporcionar a los estudiantes múltiples formas de accesibilidad, ya sea en la presentación de los contenidos que impartimos o en las formas en que los estudiantes deben entregar sus trabajos y tareas. Solo se ofrecen varias opciones para que el estudiante utilice la que mejor se adapte a su proceso de aprendizaje.
Este enfoque puede resultar limitado al trabajar con estudiantes de Bachillerato en asignaturas que son netamente técnicas, tales como Química, Matemática Superior (Cálculo Diferencial e Integral) o Física.
Actualmente, las directrices emitidas tanto por el Ministerio de Educación como por algunas empresas de capacitación docente en este ámbito se centran principalmente en proporcionar a los estudiantes múltiples formas de accesibilidad, ya sea en la presentación de los contenidos que impartimos o en las formas en que los estudiantes deben entregar sus trabajos y tareas. Solo se ofrecen varias opciones para que el estudiante utilice la que mejor se adapte a su proceso de aprendizaje.
Este enfoque puede resultar limitado al trabajar con estudiantes de Bachillerato en asignaturas que son netamente técnicas, tales como Química, Matemática Superior (Cálculo Diferencial e Integral) o Física.