Para la toma de decisiones gerenciales es fundamental disponer de información financiera que permita evaluar la estabilidad y sostenibilidad del negocio. Si bien los ingresos, los costos y los márgenes de rentabilidad aportan una visión importante del desempeño, el dato que considero más importante es el flujo de caja actual y proyectado, ya que determina la liquidez real de la empresa. Una organización puede ser rentable en términos contables, pero sin efectivo disponible no podrá operar, invertir ni cumplir con sus obligaciones. Por tanto, la gestión del flujo de caja se convierte en un elemento central para decidir sobre inversiones, financiamiento y estrategias operativas; así como destacan, Ross, Westerfield y Jordan (2018) que el efectivo es el recurso que sostiene las actividades del negocio y que las decisiones financieras deben orientarse a garantizar liquidez suficiente para preservar la continuidad empresarial.
Ross, S. A., Westerfield, R. W., & Jordan, B. D. (2018). Fundamentos de administración financiera (11.ª ed.). McGraw-Hill.