Hola Enrique, coincido plenamente con tu aporte, para evitar diagnósticos erróneos, es fundamental evaluar la curva de crecimiento de forma longitudinal y considerar otros indicadores antropométricos y clínicos, junto con la historia del paciente. La observación del patrón de crecimiento ayuda a diferenciar un canal normal de un cambio excesivo en el peso relativo que podría indicar riesgo nutricional. Además, el IMC por sí solo no da información detallada sobre la composición corporal ni el contexto clínico, por lo que debe ser parte de una evaluación global del desarrollo y estado nutricional pediátrico.
¡Saludos!
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