Deconstrucción en el negocio de Yahoo

Deconstrucción en el negocio de Yahoo

de VERONICA LIZBETH VERDESOTO GUAMAN -
Número de respuestas: 1

Lo que más me impacta en el caso de Yahoo! Es que no solo tuvo una oportunidad, sino varias oportunidades importantes que dejó pasar: en 1998 pudo haber comprado Google por apenas un millón de dólares, y años después rechazó adquirir Facebook (Carlson, 2014). Cuando surgen nuevas realidades, nuevas tecnologías, nuevos productos, la deconstrucción no es una opción, es una necesidad (Osterwalder & Pigneur, 2013). Yahoo! cometió el error de mantener su propuesta de valor original sin cuestionarla realmente. Mientras ellos seguían siendo un portal generalista, sus competidores ofrecían servicios más enfocados y personalizados. Porter (1996) lo explica bien cuando dice que la estrategia implica hacer elecciones difíciles, y Yahoo! quiso estar en todas partes sin destacar verdaderamente en ninguna. Si el producto se ha visto afectado por un cambio importante en el entorno, es necesario tener el valor de deconstruir lo que funciona antes de que deje de funcionar.

Referencias:

Carlson, N. (2014). The Real History of Yahoo: How it went from a 125 billion giant to a 4.6 billion fire sale. Business Insider.

Osterwalder, A., & Pigneur, Y. (2013). Business Model Generation: A Handbook for Visionaries, Game Changers, and Challengers. John Wiley & Sons.

Porter, M. (1996). What is Strategy. Harvard Business Review, 74(6), 61-78.


En respuesta a VERONICA LIZBETH VERDESOTO GUAMAN

Re: Deconstrucción en el negocio de Yahoo

de RONNY ALEJANDRO REYES LLIVE -
Estimada compañera, quiero destacar que de tu análisis ve con claridad cómo las oportunidades perdidas de Yahoo! no fueron hechos aislados, sino síntomas de una falta estructural de enfoque estratégico. Coincido en que la incapacidad de cuestionar su propuesta de valor fue decisiva: en un entorno tan dinámico, mantenerse en piloto automático es prácticamente una sentencia de irrelevancia. La conexión que haces con Osterwalder y Pigneur es muy acertada, porque subraya que la deconstrucción no es un acto de destrucción, sino de renovación consciente.