La evaluación nutricional en pediatría es un proceso complejo que requiere integrar indicadores antropométricos, bioquímicos, clínicos y dietéticos (ABCD). En la práctica clínica, los errores en la recolección o interpretación de estos datos pueden conducir a diagnósticos incorrectos, intervenciones ineficaces o incluso riesgos clínicos para el paciente.
ANTROPOMETRÍA: Incluye peso, talla, perímetro cefálico, IMC para la edad, percentiles y curvas de crecimiento.
· Identificación del error: técnicas mal utilizadas para la toma de medidas, instrumentos des calibrados o mal estado, interpretar un percentil aislado sin ver la tendencia, usar tablas de crecimiento incorrectas.
· Impacto Clinico: diagnosticar cualquier tipo de malnutrición (desnutrición o sobrepeso) cuando en realidad hay variaciones normales del crecimiento, inicio de intervenciones nutricionales innecesarias o inadecuadas.
BIOQUÍMICA: Valores como hemoglobina, hierro, ferritina, glucosa, proteínas, vitaminas, etc, según patologías actuales
· Identificación del error: Interpretar valores sin considerar contexto clínico o inflamatorio.
· Impacto Clinico: tratamientos incorrectos, retraso en el diagnóstico de enfermedades ocultas, falta de intervención precoz que podría evitar complicaciones del desarrollo.
CLÍNICA:
· Identificación del error: Ignorar signos físicos, síntomas, antecedentes perinatales o enfermedades subyacentes que explican el estado nutricional.
· Impacto clínico: Atribuir a la alimentación de problemas orgánicos, como malabsorción, infecciones, cardiopatías o trastornos endocrinos, etc. riesgo de pérdida de diagnóstico temprano.
DIETÉTICA
· Identificación del error: no utilizar instrumentos de medición alimentaria, evaluar mal el consumo basándose en estimaciones, no considerar el contexto familiar, horarios o relación emocional con la comida.
· Impacto clínico: Prescribir dietas inapropiadas o culturalmente incompatibles, mala adherencia del niño y la familia, persistencia del problema nutricional.
PROPUESTA DE SOLUCIÓN: para lograr mejorar las situaciones mencionados hay que utilizar:
· Curvas y puntuaciones Z (OMS), según patologías de base.
· Panel básico de laboratorio para valoración nutricional, con marcador de inflamación según sospecha clínica y aplicar factores de corrección.
· Métodos de evaluación dietética validados: recordatorio de 24-horas, cuestionario de frecuencia o registro alimentario.
· Criterios diagnósticos de malnutrición pediátrica: usar criterios consensuados uso de manuales o protocolos o guías clínicas. (p. ej. ASPEN/consensos pediátricos para desnutrición/malnutrición).
· Capacitar al personal cada 6–12 meses en técnicas antropométricas y uso de curvas.
· Integrar el uso de herramientas de tamizaje al ingreso de hospitalización.
BIBLIOGRAFIA:
Lee, R. D., & Nieman, D. C. (2013). Nutritional assessment (6th ed.). McGraw-Hill.
Huysentruyt, K., Alliet, P., Muyshont, L., Rossignol, R., Devreker, T., & De Schepper, J. (2013). The Struggle of diagnosing protein-energy malnutrition in children: An update on current issues and the way forward. European Journal of Pediatrics, 172(6), 739–747. https://doi.org/10.1007/s00431-013-1951-y
United Nations Children's Fund. (2021). Infant and young child feeding: Indicators and measurement guidance. UNICEF.