Considero que el proceso de selección de personal no debe tomarse a la ligera y debe seguir de manera rigurosa ciertos procesos muy delimitados, tomando como ejemplo la estructura de 6 niveles de Robbins y Coulter (2005), en el cual empezamos en reclutamiento, selección, pruebas, entrevistas, contratación y por ultimo onboarding, cada una de estas fases funciona como filtro para poder descartar posibles candidatos y me gustaría enfocarme en uno de los puntos mas interesantes planteado por estos autores Estadounidenses, que es la fase de contratación en la cual se permite comparar resultados de todo el proceso de los participantes, y es justo aquí donde el departamento de RRHH juega un papel crucial dentro de este proceso, por que somos los encargados de funcionar como una balanza entre lo que necesita un trabajador y lo que la empresa necesita, para esto me gustaría citar a Peter Schutz “contrata carácter, entrena habilidades”, aterrizándolo sobre una realidad mas acercada al día a día es como usualmente se suele decir ”es mejor atajar locos, que empujar bobos” haciendo referencia a que independientemente del puntaje obtenido en una prueba estandarizada, debemos ser lo mas objetivos para poder seleccionar a la persona que cumpla en el ámbito personal como en lo laboral, creo que es fascinante ver como personas que de cara ante un problema pueden ver soluciones y estrategias y esto no lo puede medir una prueba estandarizada, he aquí la importancia de que, como profesionales podamos entender a las personas que estamos contratando, sin embargo no quisiera que este comentario de invalidez a las competencias duras que puede llegar a medir las pruebas realizadas, al contrario la mezcla de experiencia y estudio son fundamentales para lograr la excelencia a nivel académico, laboral y personal.
Referecias:
Robbins, SP y Coulter, M. (2005). administración . Educación Pearson.