El reclutamiento y la selección deben llevarse a cabo con un debido proceso para asegurar que la institución elija a la persona adecuada evitando decisiones apresuradas que lleven a perder tiempo y talento o al seleccionar perfiles inadecuados mismos que no cumplan con los requisitos establecidos. Por ello el proceso debe ser flexible y ajustarse a las necesidades del giro de negocio, ya que un método demasiado extenso o estricto puede ser contraproducente, especialmente en organizaciones donde la demanda de contratación de talento es esencial.
En donde la cita de Chiavenato refuerza la idea de que el proceso adecuado |para las necesidades de la organización mediante un proceso eficaz. (Chiavenato, Administración de Recursos Humanos).