Existe un conflicto entre la visión práctica del propietario y la visión contable del analista . El dilema es ¿Tiene sentido mantener o eliminar la venta de cacahuetes?
El contable aplica el costeo total, cargando proporciones de gastos generales a cada línea. Esto genera una visión distorsionada de la rentabilidad marginal, ya que muchos de esos costes son fijos y no se ven alterados por vender o no vender cacahuetes.
El propietario aplica un costeo directo o marginal: solo considera costos variables (precio de compra, inversión inicial recuperable).
La discrepancia radica en la forma de medir la rentabilidad. En la práctica, para decisiones como esta, el costeo marginal es más útil: muestra el aporte de la actividad a la cobertura de costes fijos y al beneficio.
la mala aplicación del costeo total puede llevar a conclusiones erróneas en la gestión. Para decidir si mantener un producto, lo relevante es el costeo marginal y el análisis de contribución, no una asignación arbitraria de gastos generales.
Decisión: mantener los cacahuetes, usarlos como palanca comercial, y mejorar el sistema contable para soportar decisiones más realistas.