La toma de decisiones es un largo camino, en el que influyen un sin fin de elementos que nos pueden ayudar a tomar la mejor decisión con respecto a elegir si vender o no un producto nuevo. Para esto como se puede ver en el caso de los cacahuetes, es necesario analizar el impacto en la capacidad instalada, la distribución de costos, ingresos esperados, y el uso de los recursos escasos, para que teniendo un análisis financiero y contable de todos estos puntos el gerente pueda evaluar si el nuevo producto proyecta a mejorar la estructura financiera de la empresa. Backer y Jacobsen (1988) expresan que un gerente debe diferenciar principalmente los costos que cambian con el volumen y los costos estructurales que deben asignarse con criterio para determinar si un producto aporta valor al negocio o consume recursos sin generar contribución suficiente. Una buena decisión no solo implica cargar al nuevo producto el costo total, sino saber diferenciar los mismos, como el caso de los cacahuetes, en el cual el asesor cargaba el costo total al nuevo producto y lo hacía ver como nada rentable, sin embargo, al ser un espacio ocioso que tenía el gerente, el vender este producto generaba un valor agregado para la situación financiera de su bar.
Referencias:
Backer, M., Jacobsen, L., & Ramírez, D. N. Contabilidad de costos: un enfoque administrativo para la toma de decisiones. 2.ª ed., México D.F.: McGraw‑Hill Interamericana, 1988.