Caso cacahuates

Caso cacahuates

de DIEGO FERNANDO MEDINA PASPUEL -
Número de respuestas: 1

En la revisión del caso El asesor y los cacahuetes, el aspecto clave para tomar una decisión acertada no es el costo total presentado por el asesor, sino el margen de contribución. El error principal proviene de aplicar el costeo por absorción—adecuado para evaluar rentabilidad global—en una decisión que corresponde al corto plazo. Al cargar a los cacahuetes gastos generales como alquiler, salarios o limpieza, además de supuestos costos de oportunidad, el costo unitario se incrementa de forma artificial hasta 66 pesetas, distorsionando la visión económica real.


Lo verdaderamente relevante es que cada bolsa genera 4 pesetas de contribución (Precio 10 – Costo Variable 6), monto que ayuda a cubrir los costos fijos del negocio. Por ello, sugerir la eliminación del producto basándose únicamente en costos asignados resulta engañoso; incluso si los cacahuetes dejan de venderse, los 156.300 en gastos generales permanecerían y solo se distribuirían entre menos productos, disminuyendo así la utilidad total del snack-bar. La decisión adecuada es mantener la línea mientras el precio de venta continúe superando sus costos variables directos.


Referencia:

López, B. (2019, 12 de marzo). El caso de los cacahuetes: Costes completos vs. costes variables. Ser Gerente.

En respuesta a DIEGO FERNANDO MEDINA PASPUEL

Re: Caso cacahuates

de CARLOS MAURICIO TOAPANTA TIPAN -
Hola Diego la verdad tu análisis está muy bien planteado, porque captas que el problema no es el costo total inflado, sino el margen de contribución que realmente importa para decidir en el corto plazo. Algo que complementaría es que el costeo por absorción no es “malo”, solo que sirve para otras cosas como reportes financieros o calcular la utilidad global, pero no para decidir si conviene eliminar un producto. También vale la pena mencionar que si quitan los cacahuetes, no solo los costos fijos seguirán ahí, sino que hasta podrían quedar con capacidad ociosa y menos ingresos para cubrir esos gastos, lo que empeoraría la situación. En resumen, mientras el producto deje aunque sea unas pesetas para ayudar a cubrir los costos fijos, conviene mantenerlo; eliminarlo solo por un costo unitario mal calculado sería un error.