“Errores frecuentes en la evaluación nutricional pediátrica: ¿Cómo afectan el diagnóstico y manejo clínico?

“Errores frecuentes en la evaluación nutricional pediátrica: ¿Cómo afectan el diagnóstico y manejo clínico?

de JENNIFER ESTEFANíA JARAMILLO SUQUILANDA -
Número de respuestas: 1

La correcta y minuciosa evaluación nutricional pediátrica es clave para un adecuado diagnóstico y manejo de diversas patologías, por ende, es importante detectar los errores asociados.

 

1)    Error: Toma de medidas antropométricas de forma inadecuada, esto se relaciona con la medición incorrecta por ejemplo mala posición al tallar, abundante ropa al momento de pesar, no haber calibrado el equipo de medición.

Impacto: Los resultados que se obtienen son datos alterados que conllevan a un mal diagnóstico clínico nutricional, pudiendo ser este por déficit o por exceso.

Solución: Educar al personal de salud para que tome adecuadamente estas medidas en la práctica diaria.

 

2)    Error: Instaurar un diagnóstico al guiarse solamente de 1 control médico con alteraciones en un niño, sin realizar una evaluación de mediciones previas y sin evaluar su velocidad de crecimiento.

Impacto: Establecer un diagnóstico nutricional erróneo, con el consecuente manejo inadecuado, ya que puede que el menor esté dentro de su velocidad de crecimiento.

Solución: Realizar controles continuos de seguimiento a los pacientes pediátricos con alteraciones clínicas ya sea en las curvas de crecimiento o en alguna alteración en el examen físico; realizar la curva de crecimiento y considerar situaciones como baja talla familiar, patologías existentes, alimentación, entre otras cosas.

 

3)    Error: Utilizar otras herramientas de evaluación nutricional diferentes a las entregadas por la OMS.

Impacto: Las gráficas de crecimiento entregadas por la OMS son basadas en poblaciones que se adaptan para todo el mundo, por lo cual pueden ser utilizadas en nuestro medio; mientras que las otras gráficas como la CDC se basan en una población específica que es la estadounidense (De Onis et al., 2007).

En ese sentido, la solución sería utilizar curvas de crecimiento de la OMS de forma estandarizada y como protocolo para tener una evaluación nutricional confiable, permitiendo establecer un diagnóstico certero y realizar la intervención nutricional oportuna en caso de que se amerite.

 

4)    Error: Medir albúmina utilizándola como indicadores nutricionales.

Impacto: La albúmina es un reactante de fase aguda de vida media entre 17-19 días, por lo cual no es de utilidad para determinar algún problema nutricional agudo, además de que no es específica ya que sus valores pueden alterarse en distintas situaciones como procesos inflamatorios, o incluso en casos de inanición grave o de alguna anorexia nervosa severa, los valores de albúmina pueden estar dentro de la normalidad.

La solución sería no considerar de forma aislada la albúmina como indicador del estado nutricional del niño, sino utilizarla en conjunto con otros marcadores como la PCR. (Galata et al., 2020). Lo ideal sería controlar la inflamación, para luego medir la albúmina y otros indicadores nutricionales.

 

5)    Error: No indagar sobre antecedentes personales de importancia del niño como: prematuridad (necesario calcular la edad corregida), antecedentes familiares (talla baja), patologías agudas o crónicas que esté cursando y que pueden llevar a una alteración en su peso; selectividad alimentaria, y cambios en el apetito.

Impacto: Es relevante considerar estos antecedentes personales del niño porque pueden dar a conocer el estado nutricional previo, la presencia de dieta inadecuada y no balanceada que pueden contribuir al deterioro de mejora y crecimiento del menor. Un estado nutricional deficiente conlleva a inmunodeficiencia, pudiendo haber mayor predisposición a infecciones, síndromes carenciales, etc.


6) Error: No considerar o darle la importancia adecuada al refeeding

El síndrome de retroalimentación es una afección grave y mortal que puede ocurrir en niños o adultos desnutridos en los cuales se reanuda su alimentación de forma inmediata y rápida.

Impacto: Subestimar o pasar por alto el refeeding puede ser letal, ya que habrá un cambio precoz en el equilibrio de electrolitos y líquidos que pueden desencadenar síntomas como arritmia cardíaca, disnea, convulsiones, muerte y complicaciones importantes  en órganos.

Solución basada en evidencia: Identificar pacientes con más riesgos de este síndrome. Antes de iniciar la nutrición evaluar hidratación y estado nutricional; evaluar y controlar niveles de potasio, magnesio y fosforo sericos; alguna otra alteración (cardíaca). Esta se recomienda iniciarla teniendo como objetivo el máximo de 40-50% de los requerimientos energéticos del menor, aportar glucosa en infusión y controlar sus valores. Aportar tiamina. Control de signos vitales periódicos. 

 

 Referencias bibliográficas:

- Corsello A, Trovato CM, Dipasquale V, Bolasco G, Labriola F, Gottrand F, Verduci E, Diamanti A, Romano C. Refeeding Syndrome in Pediatric Age, An Unknown Disease: A Narrative Review. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2023 Dec 1;77(6):e75-e83. doi: 10.1097/MPG.0000000000003945. Epub 2023 Sep 14. PMID: 37705405; PMCID: PMC10642700.

- De Onis, M., Garza, C., Onyango, A. W., & Borghi, E. (2007). Comparison of the WHO child growth standards and the CDC 2000 growth charts. Journal of Nutrition, 137(1), 144–148. https://doi.org/10.1093/jn/137.1.144

- Galata, C., Busse, L., Birgin, E., Weiß, C., Hardt, J., Reißfelder, C., & Otto, M. (2020). Role of Albumin as a Nutritional and Prognostic Marker in Elective Intestinal Surgery. Canadian Journal of Gastroenterology & Hepatology, 2020, 7028216. https://doi.org/10.1155/2020/7028216

 - Schuldberg, J. (2021). Evaluación de la ingesta alimentaria. En D. Setton, & A. Fernández, Nutrición en Pediatría: Bases para la práctica clínica enniños sanos y enfermos (págs. 44-51). Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Panamericana.


En respuesta a JENNIFER ESTEFANíA JARAMILLO SUQUILANDA

Re: “Errores frecuentes en la evaluación nutricional pediátrica: ¿Cómo afectan el diagnóstico y manejo clínico?

de MARIA CRISTINA SILVA ARREGUI -
Buenas noches Jennifer, gracias por tu aporte está muy completo. Tu aporte destaca muy bien varios de los errores más comunes en la evaluación nutricional pediátrica. Coincido especialmente en la importancia de una antropometría bien realizada, ya que cualquier medición incorrecta altera los puntajes Z y puede llevar a diagnósticos equivocados. También es clave no basarse en un solo control, sino evaluar la velocidad de crecimiento y el contexto clínico del niño.

El uso exclusivo de curvas OMS, como mencionas, evita confusiones al comparar con poblaciones que no corresponden (De Onis et al., 2007). Igualmente acertado es señalar que la albúmina no debe interpretarse como marcador nutricional, sino como reactante de fase aguda, evaluándose junto con otros indicadores como PCR (Galata et al., 2020).

Finalmente, recordar antecedentes personales y valorar el riesgo de síndrome de realimentación es fundamental para un manejo seguro. En conjunto, tu aporte refuerza la importancia de una evaluación integral y basada en evidencia en pediatría.