En primera instancia debemos considerar que el flujo de caja relevante se identifica considerando únicamente aquellos flujos futuros que varían directamente por la decisión de ejecutar un proyecto. Para ello, en la mayoría de los casos se aplica la regla del “con y sin proyecto”, la cual, como señala Fontaine (2008), consiste en comparar los resultados financieros que tendría la empresa con la inversión frente a los obtenidos sin ella, incorporando exclusivamente las diferencias atribuibles a la decisión. Bajo este concepto, se excluyen los costos ya incurridos porque no se recuperan ni dependen del proyecto, y se incluyen elementos clave como los costos de oportunidad, los efectos colaterales sobre otras líneas de negocio, las variaciones en el capital de trabajo, el impacto tributario y las depreciaciones. Este análisis permite identificar con precisión la contribución real del proyecto sobre la liquidez.
La importancia de determinar correctamente estos flujos radica en que constituyen la base para valorar inversiones bajo criterios como el Valor Actual Neto y la Tasa Interna de Retorno, evitando distorsiones en la evaluación financiera. Por ello, trabajar con flujos relevantes garantiza decisiones más objetivas y consistentes con la maximización del valor de la empresa.
Referencia Bibliográfica
Fontaine, E. R. (2008). Evaluación social de proyectos. Pearson Educación de México S. A. de C. V.