Para crear propuestas disruptivas es necesario identificar y desafiar convencionalismos dominantes o marcados que se dan por sentados para luego ofrecer algo que cambie el criterio con el que los consumidores evalúan.
Ejemplos:
· Todos los bancos requieren procesos lentos y presenciales.
· Un hotel es un lugar donde duermes, no una vivienda de alguien.
· Para movilizarse es necesario tener un auto.
Si se logra romper una de esas premisas se genera una nueva lógica de valor. Eso obliga a que el consumidor compare bajo un criterio nuevo que se ha creado. Crear océanos azules (innovar mediante la creación de mercados no disputados) y dejar de competir en los océanos rojos al redefinir las fronteras de la categoría y satisfacer necesidades no atendidas.
Como ejemplo tenemos Los Simpsons una serie que destacó en su aparente categoría de dibujos animados y se asoció con otra diferente (comedia para adultos) logrando captar una audiencia mayor, incluso generando comentarios impensables en la comedia tradicional.
Estas estrategias también están relacionados con esquemas que analizan las fintech por ejemplo, prioriza la creación de demanda nueva más ágil, más flexible, cercana sobre la lucha por cuotas existentes.
No es suficiente con innovar, la mayoría de los competidores buscan diferenciarse, la disrupción se genera cuando se cambia la forma de competir cambiando las tendencias competitivas como las del consumo de los clientes en el mercado.
Referencias:
Matarranz, A. 2017. Propuestas de valor y posicionamientos disruptivos.