La principal estrategia para lograr esta diferenciación disruptiva es romper con la "mentalidad de rebaño" y crear una separación psicológica respecto a la categoría misma, en lugar de competir solo contra rivales específicos dentro de ella.
Según la investigadora Youngme Moon
de la Harvard Business School, la competencia tradicional lleva a que las
marcas se imiten constantemente, añadiendo atributos hasta que todas las
ofertas parecen iguales. Para escapar de este ciclo, la estrategia científica
clave es el posicionamiento de ruptura o el posicionamiento inverso.
Esto no significa simplemente ser
"mejor", sino ser fundamentalmente "distinto". Implica
tener la valentía de eliminar características que el mercado considera
"estándar" (pero que quizás el cliente ya no valora) y combinar atributos
inusuales para redefinir lo que el consumidor espera.
Se trata de dejar de correr la misma carrera que todos los
demás y atreverse a cambiar las reglas del juego, ofreciendo una propuesta que
el cliente perciba no como una variante más, sino como una alternativa única y
fresca.
Referencias:
Conversis Consulting. (2017). Propuestas de valor y posicionamientos disruptivos (1). Recuperado de conversisconsulting.com.
Conversis Consulting. (2017).
Propuestas de valor y posicionamientos disruptivos (2). Recuperado de
conversisconsulting.com.
Revista Istmo. (2016).
Deconstrucción en los negocios. De Yahoo! y Google. Recuperado de istmo.mx.