La asignación de los costos indirectos es fundamental para lograr una correcta valoración de los productos o servicios en la contabilidad de gestión. Este proceso de asignación hace que los costos se reflejen de forma más equitativa, especialmente en situaciones donde una única base de reparto podría alterar el costo real e influir en decisiones como la fijación de precios, el análisis de rentabilidad o el control de la eficiencia. De acuerdo con Horngren, Datar y Rajan (2012), métodos como el costeo ABC mejoran la comprensión de las actividades que generan los costos y permiten identificar procesos que no agregan valor, facilitando su reducción o eliminación.
Entre sus ventajas principales, se destaca la mejora en la exactitud del costo total, el apoyo en la toma de decisiones estratégicas y la capacidad de identificar con mayor claridad que productos utilizan más recursos. Sin embargo, también existen desventajas, como la dificultad y el tiempo necesario para recopilar información que permita identificar actividades y generadores de costos. Además, como se menciona en los costos ABC, algunos costos indirectos seguirán siendo complicados de asignar, por lo que se deberán distribuir de manera arbitraria, lo que influye en la precisión del sistema (Mallo & Merlo, 1995).
Referencias
Horngren, C. T., Datar, S. M., & Rajan, M. V. (2012). Contabilidad de costos: Un enfoque gerencial. Pearson.
Mallo, C., & Merlo, J. (1995). Control de gestión y control presupuestario.
Presentación Contabilidad de Gestión Módulo 3.