La correcta distribución de los costos indirectos es un aspecto fundamental, ya que permite comprender cómo los recursos compartidos se asignan a los distintos productos o servicios. Este proceso es clave para obtener información confiable que apoye la planificación, el control y la toma de decisiones gerenciales. Entre sus principales ventajas, destaca que: permite obtener costos más completos y precisos, lo que facilita decisiones como fijación de precios y evaluación de la rentabilidad (Polimeni, Fabozzi & Adelberg, 1997); además, mejora el control interno al identificar qué departamentos o actividades consumen más recursos (Horngren, Foster & Datar, 2007). No obstante, también presenta desventajas, como el riesgo de asignaciones arbitrarias cuando la base de reparto no representa el consumo real, lo que puede distorsionar la información contable (Mallo & Kaplan, 1994); y el proceso puede volverse complejo y demandar tiempo, especialmente en empresas con muchos productos o procesos (Horngren, Foster & Datar, 2007).
Referencias
Horngren, C. T., Foster, G., & Datar, S. M. (2007). Contabilidad de costos: Un enfoque gerencial. Pearson Educación.
Mallo, C., & Kaplan, R. S. (1994). Contabilidad de costes y estratégica empresarial. Ediciones Gestión 2000.
Polimeni, R. S., Fabozzi, F. J., & Adelberg, A. H. (1997). Contabilidad de costos. McGraw-Hill.