La reflexión presentada es acertada, ya que la creación de propuestas de valor y posicionamientos disruptivos exige cuestionar las reglas establecidas y observar al cliente más allá de lo evidente. Coincido en que la estrategia central consiste en redefinir el problema que la categoría intenta resolver, pues la verdadera disrupción surge cuando una empresa detecta oportunidades que la competencia no ha visto o no ha considerado relevantes. Como señalan Anderson, Narus y van Rossum (2006), una propuesta de valor diferencial nace al identificar beneficios únicos y no satisfechos por el mercado. Además, esta visión se complementa con lo expuesto por Christensen (1997), quien afirma que la innovación disruptiva no se basa solo en mejorar atributos existentes, sino en introducir una lógica de valor completamente distinta. Por ello, metodologías como el design thinking resultan esenciales para descubrir necesidades latentes y construir soluciones que transformen las expectativas del cliente y, eventualmente, las reglas competitivas de toda la categoría.
Referencias
Anderson, J., Narus, J., & van Rossum, W. (2006). Customer value propositions in business markets. Harvard Business Review.
Christensen, C. M. (1997). The Innovator’s Dilemma. Harvard Business School Press.
Referencias
Anderson, J., Narus, J., & van Rossum, W. (2006). Customer value propositions in business markets. Harvard Business Review.
Christensen, C. M. (1997). The Innovator’s Dilemma. Harvard Business School Press.