Para responder la interrogante es necesario ahondar en los antecedentes de la psicooncología, previo a la consolidación de la psicooncología como subespecialidad ya se manifestaba una necesidad de intervención en las reacciones que manifestaban los paciente oncológicos durante el diagnostico de la enfermedad y tratamientos, estas necesidades dieron origen a un nuevo ámbito de investigación de carácter multidisciplinar relacionado con la psicología y el cáncer generando un enfoque de investigación dentro del campo patológico (enteramente relacionado con los caracteres histológicos de la enfermedad) que se basaba en la adherencia al tratamiento, comprensión de la enfermedad, comorbilidades y factores neuroendocrinos que median la enfermedad, además, de un enfoque dentro del campo psicológico (intervención en crisis, regulación emocional y factores psicosociales) este a impacto emocional en pacientes, posibilidades en tratamiento psicoterapéutico y procesos de adaptación (Rojas & Gutiérrez, 2017 ) (Robert et al, 2013). Desde un inicio se instauro como un campo con múltiples variables a disposición para la investigación, que en la actualidad se mantiene en constante cambio y adaptación con respecto al ámbito social, cambios culturales, surgimiento de nueva tecnología y complementariedad con investigaciones oncológicas del ámbito médico, por ende su carácter flexible permite su indagación y la labor de un profesional es actualizarse para mejorar su eficacia e instruirse sobre la actualidad con respecto a su objetividad que en el caso del psicooncologo es su campo de trabajo y estudio.
La psicooncologia se instauro como una subespecialidad del ámbito oncológico, en base a los preceptos dichos por una de las primeras profesionales Dra. Jimmie Holland (fundadora de la psicooncologia) que estipulaba que existe dos enfoques principales de la psicooncologia que son: el enfoque psicosocial que seria el aspecto pragmático, puesto que se refiere a intervenciones y el enfoque biosociológico que se refiere al estudio científico de factores psicológicos, sociales y conductuales que influyen en la morbilidad y mortalidad del cáncer. Desde su cimientos se establece el deber del psicoonlogo de investigador y practicante, por ende la investigación en factor troncal de la psicooncología(Rojas & Gutiérrez, 2017 ) (Robert et al, 2013).
Independiente del ámbito terapéutico y el área de aplicación, la psicología es un campo que se basa en la investigación de técnicas y tratamientos eficaces, flexibles y que sean acorde a las necesidades del paciente; de igual manera, debe estar respaldado por evidencia científica, estudios y referencias bibliográficas que argumenten y den peso a nuestra práctica. Por ende, en para la práctica adecuada es necesario un manejo bajo un respaldo; no obstante, para que exista el respaldo es necesaria la investigación enfocada en que información debe ser actualizada, que ámbito aun no es investigado, como se relaciona un factor con una respuesta en un entorno especifico, cual es la relevancia y que necesidades del paciente pueden surgir.
Referencias:
Costas-Muñiz, R., Castro-Figueroa, E., Torres, N., Claros, M., Galindo-Vázquez, O., Narang, B. & Gany, F. (2021). Practice of psycho-oncology with Latino patients: An international study. Psycho-Oncology, 30(1), 127–133. https://doi.org/10.1002/pon.5552
Robert M. Verónica, Álvarez O. Catalina, & Valdivieso B. Fernanda (2013). Psicooncología: Un modelo de intervención y apoyo psicosocial [Psycho-oncology: a psychosocial support and intervention model]. Revista Médica Clínica Las Condes, 24(4), 677-684. https://doi.org/10.1016/S0716-8640(13)70207-4