Para tomar decisiones que se alineen con las metas, los objetivos y las iniciativas de una organización, se deberá disponer de información oportuna y veraz. Cano (2017) comenta que “La idea clave del ABC es la actividad, que es la generadora de costos; se considera que los productos no consumen costos, sino las actividades necesarias para su fabricación, y estas son las que realmente consumen recursos cuantificados a través de los costos.” (p.258).
Ventajas:
1. No afecta directamente la estructura organizativa de tipo funcional, ya que el ABC gestiona las actividades y estas se ordenan horizontalmente a través de la organización.
2. Ayuda a entender el comportamiento de los costos de la organización, ya que simplemente debe informar del incremento o disminución en los niveles de actividad.
3. La perspectiva del ABC nos proporciona información sobre las causas que generan la actividad y el análisis de cómo se realizan las tareas.
4. Nos permite tener una visión real (de forma horizontal) de lo que sucede en la empresa, es decir nos permite tener una visión de la necesidad de nuestro trabajo para el cliente.
5. Permitirá conocer medidas de tipo no financiero muy útiles para la toma de decisiones.
6. Proporcionará una cantidad de información que reducirá los costos de estudios especiales que algunos departamentos hacen soportar o complementar al sistema de costos tradicional.
Desventajas:
- Consume una parte importante de recursos en las fases de diseño e implementación.
- Se identificarán problemas en la definición de los “inductores” o factores que desencadenan la actividad.
- Se recomienda realizar un proceso de adaptación, se deberá educar a los usuarios que mantienen la información y a las personas que usan la misma para la toma de decisiones.