Estimación de requerimiento energético y de nutrimentos

Estimación de requerimiento energético y de nutrimentos

de JENNIFER ESTEFANíA JARAMILLO SUQUILANDA -
Número de respuestas: 2

 En la enfermedad crítica, los niños pasan por diversas fases de adaptación metabólica, estas son: fase ebb, fase Flow y fase anabólica/recuperación, mismas que se describen a continuación.

-       Fase ebb: es la etapa inicial de la respuesta metabólica al estrés, ocurre dentro de las primeras 24-48 horas. Es la fase de inestabilidad hemodinámica, por lo cual se considera el ingreso del paciente a UCI. Se caracteriza porque el metabolismo basa está disminuido, hay menor gasto energético, hipoperfusión y se incrementa la resistencia a la insulina. En este sentido, el objetivo nutricional en esta fase es la de evitar la sobrealimentación. Las necesidades energéticas pueden calcularse mediante la calorimetría, pero en situaciones en las que no hay posibilidad, se calculan con la fórmula de Schofield. Se indica el suministro del 50% al 67% de los requerimientos totales de energía (máximo 70%) e ingesta de 0,8 a 1,2 g/kg (aproximado a 1-1,5 g/kg) de proteínas. (Briassoulis et al., 2024; Reignier et al., 2023; Singer et al., 2019)

-       Fase Flow: Es el período que ocurre luego de la inestabilidad metabólica, corresponde a los 2-7 días siguientes de la fase ebb. Se caracteriza por hipermetabolismo e importante catabolismo, proteólisis, lipólisis, consumo de masa magra y el gasto energético se encuentra incrementado. El objetivo nutricional en esta fase será la de cubrir las necesidades energéticas, proteicas y de todos lo micronutrientes carenciales. Se espera que el aporte energético sea de 50-60 kcal/kg/día, y el aporte proteico 1.5–2.5 g/kg/día. . (Briassoulis et al., 2024; Reignier et al., 2023; Singer et al., 2019)

-       Fase de recuperación o anabólica: En esta fase con el paciente más estable, se empieza a dar el soporte nutricional requerido por el paciente con el fin de brindar una nutrición adecuada al paciente. Puede durar días o semanas, todo es dependiente del paciente. Aporte proteico de 2.0–2-5 g/kg/día, y de esta forma contribuir a la recuperación de masa magra y crecimiento del infante. . (Briassoulis et al., 2024; Reignier et al., 2023; Singer et al., 2019)


Referencias bibliográficas

- Briassoulis, G., Ilia, S., & Briassouli, E. (2024). Personalized Nutrition in the Pediatric ICU: Steering the Shift from Acute Stress to Metabolic Recovery and Rehabilitation. Nutrients , 16(20), 3523. https://doi.org/10.3390/NU16203523/S1

- Reignier, J., Rice, T. W., Arabi, Y. M., & Casaer, M. (2023). Nutritional Support in the ICU. STATE OF THE ART REVIEW . https://doi.org/10.1136/bmj-2023-077979

- Singer, P., Blaser, A. R., Berger, M. M., Alhazzani, W., Calder, P. C., Casaer, M. P., Hiesmayr, M., Mayer, K., Montejo, J. C., Pichard, C., Preiser, J. C., van Zanten, A. R. H., Oczkowski, S., Szczeklik, W., & Bischoff, S. C. (2019). ESPEN guideline on clinical nutrition in the intensive care unit. Clinical Nutrition, 38(1), 48–79. https://doi.org/10.1016/J.CLNU.2018.08.037

 


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Re: Estimación de requerimiento energético y de nutrimentos

de TANNYA ROSALIA ESQUIVEL VALENCIA -
La descripción de las fases metabólicas en el niño críticamente enfermo , ebb, flow y recuperación , es fundamental para comprender cómo debe ajustarse el soporte nutricional a lo largo de la evolución clínica. Cada etapa implica cambios fisiológicos específicos que obligan a individualizar las estrategias de alimentación con el fin de evitar tanto la desnutrición como la sobrealimentación, las cuales pueden empeorar el pronóstico.
En respuesta a JENNIFER ESTEFANíA JARAMILLO SUQUILANDA

Re: Estimación de requerimiento energético y de nutrimentos

de MARIA ELISA PANTA VIVAR -
Estimada Jennifer
La descripción de la fase ebb realizada es muy pertinente, ya que efectivamente constituye el inicio de la respuesta metabólica al estrés en el paciente pediátrico crítico. En este periodo, caracterizado por inestabilidad hemodinámica y disminución del gasto energético, el objetivo nutricional principal es evitar la sobrealimentación y sostener un aporte proteico mínimo que limite el catabolismo. Es importante destacar que esta restricción inicial no implica desnutrición, sino una estrategia adaptativa que busca reducir complicaciones como hiperglucemia, lipogénesis excesiva o acumulación de CO₂. Posteriormente, en la fase de estabilización, el soporte nutricional debe ajustarse progresivamente hacia un aporte energético más cercano al gasto real y un incremento proteico que favorezca la reparación tisular y la función inmunológica. En mi opinión, la clave está en comprender que la fase ebb no es estática, sino transitoria, y que la intervención nutricional debe adaptarse dinámicamente a la evolución clínica del paciente. Por ello, considero fundamental integrar la monitorización continua del estado metabólico y hemodinámico con la prescripción nutricional.

Referencias
Blasco, J., Moreno, A. (2023). Nutrición en el paciente crítico. Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica. 1, 579-594. https://staging.static.aeped.es/47_nutr_critico_f096bef6f4.pdf
Orellana, R., Coss-Bu, J. (2021). Metabolic alterations in the critically ill child: a narrative review. Pediatric Medicine. 4, 1-17. https://pm.amegroups.org/article/view/5943