En la enfermedad crítica, los niños pasan por diversas fases de adaptación metabólica, estas son: fase ebb, fase Flow y fase anabólica/recuperación, mismas que se describen a continuación.
- Fase ebb: es la etapa inicial de la respuesta metabólica al estrés, ocurre dentro de las primeras 24-48 horas. Es la fase de inestabilidad hemodinámica, por lo cual se considera el ingreso del paciente a UCI. Se caracteriza porque el metabolismo basa está disminuido, hay menor gasto energético, hipoperfusión y se incrementa la resistencia a la insulina. En este sentido, el objetivo nutricional en esta fase es la de evitar la sobrealimentación. Las necesidades energéticas pueden calcularse mediante la calorimetría, pero en situaciones en las que no hay posibilidad, se calculan con la fórmula de Schofield. Se indica el suministro del 50% al 67% de los requerimientos totales de energía (máximo 70%) e ingesta de 0,8 a 1,2 g/kg (aproximado a 1-1,5 g/kg) de proteínas. (Briassoulis et al., 2024; Reignier et al., 2023; Singer et al., 2019)
- Fase Flow: Es el período que ocurre luego de la inestabilidad metabólica, corresponde a los 2-7 días siguientes de la fase ebb. Se caracteriza por hipermetabolismo e importante catabolismo, proteólisis, lipólisis, consumo de masa magra y el gasto energético se encuentra incrementado. El objetivo nutricional en esta fase será la de cubrir las necesidades energéticas, proteicas y de todos lo micronutrientes carenciales. Se espera que el aporte energético sea de 50-60 kcal/kg/día, y el aporte proteico 1.5–2.5 g/kg/día. . (Briassoulis et al., 2024; Reignier et al., 2023; Singer et al., 2019)
- Fase de recuperación o anabólica: En esta fase con el paciente más estable, se empieza a dar el soporte nutricional requerido por el paciente con el fin de brindar una nutrición adecuada al paciente. Puede durar días o semanas, todo es dependiente del paciente. Aporte proteico de 2.0–2-5 g/kg/día, y de esta forma contribuir a la recuperación de masa magra y crecimiento del infante. . (Briassoulis et al., 2024; Reignier et al., 2023; Singer et al., 2019)
Referencias bibliográficas
- Briassoulis, G., Ilia, S., & Briassouli, E. (2024). Personalized Nutrition in the Pediatric ICU: Steering the Shift from Acute Stress to Metabolic Recovery and Rehabilitation. Nutrients , 16(20), 3523. https://doi.org/10.3390/NU16203523/S1
- Reignier, J., Rice, T. W., Arabi, Y. M., & Casaer, M. (2023). Nutritional Support in the ICU. STATE OF THE ART REVIEW . https://doi.org/10.1136/bmj-2023-077979
- Singer, P., Blaser, A. R., Berger, M. M., Alhazzani, W., Calder, P. C., Casaer, M. P., Hiesmayr, M., Mayer, K., Montejo, J. C., Pichard, C., Preiser, J. C., van Zanten, A. R. H., Oczkowski, S., Szczeklik, W., & Bischoff, S. C. (2019). ESPEN guideline on clinical nutrition in the intensive care unit. Clinical Nutrition, 38(1), 48–79. https://doi.org/10.1016/J.CLNU.2018.08.037