¿Cuál es el aporte energético y proteico para un paciente critico de acuerdo a las diversas etapas del adaptación metabólica ?

¿Cuál es el aporte energético y proteico para un paciente critico de acuerdo a las diversas etapas del adaptación metabólica ?

de SANDRA MATILDE ANDRADE MUñOZ -
Número de respuestas: 3

En el niño críticamente enfermo la respuesta al estrés cursa por una fase aguda temprana, una fase subaguda o de estabilización y una fase de recuperación.  Para el aporte de requerimientos nutricionales es importante el uso de calorimetría indirecta que es más precisa para determinar estos requerimientos pero en caso de no tener calorímetro se lo puede calcular con las fórmulas de Schofield (Briassoulis, Ilia, & Briassouli, 2024) (Kratochvíl, y otros, 2022).     

En la fase aguda, que consta de las primeras 48 a 72 horas, se recomienda iniciar el aporte calórico de manera conservadora para evitar sobrealimentación es decir aportar energía por debajo del requerimiento estimado (menor al 70% del REE) priorizando la nutrición enteral precoz (Briassoulis, Ilia, & Briassouli, 2024) (Kratochvíl, y otros, 2022) .  El objetivo del aporte proteico es no aportar en sobremanera para no causar síndrome de realimentación pero de tal forma que evite una malnutrición por poco aporte y depresión de las reservas. Algunas guías recomiendan aportar de 1.0 a 1.5 g/kg/día inicialmente. 

En la fase subaguda, de 3 a 7 días posteriores el aporte energético se incrementa de manera progresiva. En los niños según estudios y consensos se orienta al aporte de 50 a 60 kilocalorías por kilo día para mantener un balance positivo conforme a edad y gravedad del paciente.  El aporte proteico consta de 1,5 g/kg/día, con el objetivo de la pérdida de proteínas musculares (Kratochvíl, y otros, 2022) .

En la fase de recuperación se prioriza el metabolismo anabólico, crecimiento y recuperación de tejidos, por lo que se aumenta el aporte proteico de 1,5 a 2 g/kg/día llegando incluso a 3 gr/kg/día dependiendo de la enfermedad, enfatizando el apoyo conjunto con fisiatría y rehabilitación para la síntesis y recuperación funcional del músculo (Kratochvíl, y otros, 2022).    

Referencias:

Briassoulis, G., Ilia, S., & Briassouli, E. (2024). Personalized Nutrition in the Pediatric ICU: Steering the Shift from Acute Stress to Metabolic Recovery and Rehabilitation. Nutrients , 1-26. doi:10.3390/nu16203523

Kratochvíl, M., Klučka, J., Klabusayová, E., Musilová, T., Vafek, V., Skříšovská, T., . . . Štourač, P. (2022). Nutrition in Pediatric Intensive Care: A Narrative Review. Children, 1-12. doi:10.3390/children9071031

 

 


En respuesta a SANDRA MATILDE ANDRADE MUñOZ

Re: ¿Cuál es el aporte energético y proteico para un paciente critico de acuerdo a las diversas etapas del adaptación metabólica ?

de TANNYA ROSALIA ESQUIVEL VALENCIA -
Tu explicación sobre las tres fases metabólicas en el niño críticamente enfermo es muy clara y coincide con la tendencia actual en la literatura pediátrica: un enfoque progresivo, evitación de sobrealimentación temprana y ajuste individualizado de la proteína según la etapa metabólica.
Además, es relevante mencionar que la calorimetría indirecta sigue siendo el estándar de referencia, pero cuando no está disponible, el uso de Schofield o incluso de ecuaciones validadas en UCIP continúa siendo una alternativa aceptada, tal como señalas.
En síntesis, tu aporte recoge adecuadamente las recomendaciones actuales, y la evidencia reciente refuerza que el manejo nutricional en el niño crítico debe ser dinámico, individualizado y orientado a preservar masa magra durante todo el proceso de estrés metabólico.
En respuesta a SANDRA MATILDE ANDRADE MUñOZ

Re: ¿Cuál es el aporte energético y proteico para un paciente critico de acuerdo a las diversas etapas del adaptación metabólica ?

de JENNIFER ESTEFANíA JARAMILLO SUQUILANDA -
Ante un paciente pediátrico en estado crítico, es fundamental conocer las fases de adaptación metabólica para abordarlas de manera eficaz sin ocasionarle más daño al paciente. En cuanto a los requerimientos energéticos lo ideal que se midan por calorimetría indirecta (CI), sin embargo, ante la poca disponibilidad de ella, se recomienda usar ecuaciones de Schofield o de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)/Organización Mundial de la Salud (OMS)/Universidad de las Naciones Unidas sin añadir factores de estrés para estimar el gasto energético. En relación con la ingesta objetivo de estos pacientes, se sugiere alcanzar al menos dos tercios del requerimiento energético diario prescrito al final de la primera semana en la UCIP, dada la baja accesibilidad a calorimetría indirecta (método con mayor precisión). Una mayor ingesta de energía de 54-58 kcal/kg/d se correlaciona positivamente con el logro del equilibrio proteico y el anabolismo. Por su parte, el aporte proteico se recomienda una ingesta mínima de 1.5 g/kg/d para alcanzar los objetivos de aporte proteico y promover un balance nitrogenado positivo.
Referencias
- Briassoulis, G., Ilia, S., & Briassouli, E. (2024). Personalized Nutrition in the Pediatric ICU: Steering the Shift from Acute Stress to Metabolic Recovery and Rehabilitation. Nutrients , 16(20), 3523. https://doi.org/10.3390/NU16203523/S1
- Mehta, N. M., Skillman, H. E., Irving, S. Y., Coss-Bu, J. A., Vermilyea, S., Farrington, E. A., McKeever, L., Hall, A. M., Goday, P. S., & Braunschweig, C. (2017). Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient: Society of Critical Care Medicine and American Society for Parenteral and Enteral Nutrition. Journal of Parenteral and Enteral Nutrition, 41(5), 706–742. https://doi.org/10.1177/0148607117711387
En respuesta a SANDRA MATILDE ANDRADE MUñOZ

Re: ¿Cuál es el aporte energético y proteico para un paciente critico de acuerdo a las diversas etapas del adaptación metabólica ?

de EMILY NICOLE PONCE PEREZ -
Tu exposición sobre los requerimientos energéticos y proteicos según las fases metabólicas del niño críticamente enfermo es clara y está bien sustentada, especialmente al destacar la importancia de evitar la sobrealimentación en la fase aguda y el rol de la nutrición enteral precoz. Sin embargo, es pertinente complementar algunos matices para fortalecer el análisis y ajustar ciertos puntos a la evidencia más reciente. Coincido en que la calorimetría indirecta es el método de referencia, pero vale la pena señalar que las guías internacionales advierten que las fórmulas predictivas, incluidas Schofield, pueden sobreestimar el gasto energético en la fase aguda, por lo que deben usarse con cautela y siempre en conjunto con la evolución clínica. Asimismo, la recomendación de aportar. 


Referencias

·        Briassoulis G, Ilia S, Briassouli E. Personalized Nutrition in the Pediatric ICU. Nutrients. 2024;16:3523.

·        Kratochvíl M, et al. Nutrition in Pediatric Intensive Care: A Narrative Review. Children. 2022;9:1031.

·        Mehta NM, et al. Nutritional support in critically ill children: current evidence. JPEN. 2020;44(1):21–33.