El soporte nutricional en el paciente crítico debe adaptarse a la evolución de la respuesta metabólica, ya que las necesidades energéticas y proteicas varían según la fase: aguda temprana, aguda tardía y fase de recuperación/anabólica.
- En la fase aguda temprana (0–48 h), el organismo se encuentra en shock metabólico con alta inflamación y resistencia anabólica; por ello, las guías ESPEN y ASPEN recomiendan evitar la sobrealimentación y aportar únicamente 10–15 kcal/kg/día o alrededor del 70% del gasto energético estimado, avanzando progresivamente conforme se estabiliza el paciente (1,2). Durante esta etapa no se busca frenar por completo el catabolismo, sino prevenir daños asociados a un aporte excesivo como hiperglucemia o CO₂ elevado. El aporte proteico inicial debe ser prudente (0.8–1.0 g/kg/día), debido a la limitada capacidad del músculo para utilizar aminoácidos en presencia de inflamación intensa (2).
- En la fase aguda tardía (48–72 h en adelante), cuando el paciente ha alcanzado estabilidad hemodinámica y se inicia la adaptación metabólica, se recomienda aumentar la provisión a 20–25 kcal/kg/día, aproximándose al gasto energético indirecto si está disponible (1). En este punto, el catabolismo persiste, pero existe mayor capacidad de utilización proteica, por lo que se incrementa el aporte a 1.2–1.5 g/kg/día, especialmente si existe riesgo de sarcopenia o si la enfermedad crítica es prolongada (2,3).
- En la fase de recuperación o anabólica, caracterizada por la resolución de la inflamación y el inicio de la síntesis tisular, el paciente requiere mayor provisión para promover la ganancia de masa magra; se recomiendan 25–30 kcal/kg/día o cubrir el 100% del gasto energético medido, junto con un aporte proteico de 1.5–2.0 g/kg/día, dependiendo del grado de depleción muscular (1,3). Ajustar la terapia a estas fases permite mejorar la sobrevida, reducir infecciones y preservar la masa libre de grasa.
Referencias
· Singer P, Blaser AR, Berger MM, et al. ESPEN guideline on clinical nutrition in the intensive care unit. Clin Nutr. 2019;38(1):48–79.
· McClave SA, Taylor BE, Martindale RG, et al. Guidelines for the Provision and Assessment of Nutrition Support Therapy in the Adult Critically Ill Patient. JPEN. 2016;40(2):159–211.
· Weijs PJM, Cynober L, DeLegge M. Protein and energy requirements in the ICU during recovery from critical illness. Curr Opin Clin Nutr Metab Care. 2020;23(3):217–22.