Pregunta:
- ¿Cuál es el aporte energético y proteico para un paciente critico de acuerdo con las diversas etapas de la adaptación metabólica?
Fase aguda:
· En las primeras 24-48 horas de alimentación hospitalaria, se debe proporcionar nutrición enteral temprana que contenga el 25% de las calorías objetivo. El objetivo recomendado para la alimentación y el aumento de la nutrición en los pacientes es alcanzar 2/3 de la ingesta calórica calculada al final de la primera semana.
· Las cantidades de proteína recomendadas para neonatos y niños críticamente enfermos se basan en datos limitados. Ciertos estados de estrés severo, como una lesión por quemaduras significativas, pueden requerir una suplementación proteica adicional para satisfacer las demandas metabólicas. Es deseable una evaluación similar de los efectos de la administración alta en proteínas utilizando nuevas fórmulas.
· Los requerimientos proteicos estimados para niños de varios grupos de edad son los siguientes: 0-2 años, 2-3 g/kg/día; 2-13 años, 1,5-2 g/kg/día; y 13-18 años, 1,5 g/kg/día. Actualmente no se ha sugerido aportes proteicos de más de 3 kg/kg/día, debido a la falta de ensayos clínicos.
· Fase postaguda: hay que reconocer que en esta fase se podría encaminar hacia la convalecencia y la rehabilitación, así también como hacia la cronicidad, y el Síndrome Inflamatorio y Catabólico Prolongado.
· Se espera que a partir del 70 % del aporte calórico se progreso al 100% en tres días para la fase anabólica.
· La calorimetría indirecta es el método adecuado para conocer las calorías que demanda el paciente según la fase crítica. Si no se cuenta con CI se pueden utilizar las ecuaciones de Schofield, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Universidad de las Naciones Unidas sin factores de riesgo adicionales para el cálculo óptimo del suministro de energía. Se usa preferiblemente la ecuación de Schofield (con los valores de peso, talla, edad, sexo).
· Carbohidratos: deben representar entre el 40 y 60% del requerimiento calórico total.
Bibliografía:
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