Estimación de requerimiento energético y de nutrimentos

Estimación de requerimiento energético y de nutrimentos

de EVELINA JACQUELIN VINCES GRACIA -
Número de respuestas: 2

¿Cuál es el aporte energético y proteico para un paciente critico de acuerdo a las diversas etapas del adaptación metabólica ?

El paciente crítico atraviesa dos fases principales en su respuesta al estrés metabólico: la fase Ebb (temprana o aguda) y la fase Flow (tardía o de hipermetabolismo/recuperación) (Mesejo et al., 2011). Las guías actuales de sociedades como la ESPEN (Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo) o la SEMICYUC-SENPE (Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias - Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral) enfatizan un enfoque progresivo y adaptado. 

Fase Aguda (Ebb y flow temprano)

La fase aguda (primeros 3-7 días) se caracteriza por inestabilidad hemodinámica, hipoperfusión tisular y una intensa respuesta catabólica inducida por el estrés, que moviliza sustratos (glucogenólisis, lipólisis y proteólisis). En este periodo, el objetivo principal del aporte energético es hipocalórico relativo o nutrición trófica para evitar el daño por sobrealimentación (hiperglucemia, lipogénesis, hipercapnia). Las recomendaciones se centran en:

  • Aporte Energético: Se sugiere un aporte energético bajo o moderado, típicamente de 15-20 kcal/kg/día (basado en el peso ideal o ajustado en obesos) o incluso una nutrición trófica (10-20 kcal/h) en las primeras 48 horas, avanzando progresivamente. El método más preciso para estimar el gasto energético, aunque no siempre disponible, es la calorimetría indirecta (Mesejo et al., 2011). En general, se busca alcanzar no más del 65-70% del objetivo calórico total durante la primera semana.

  • Aporte Proteico: A pesar del objetivo calórico bajo, el requerimiento proteico se mantiene alto y es crucial para intentar mitigar el balance nitrogenado negativo y la pérdida de masa muscular. Se recomienda una dosis ambiciosa de 1.2-2.0 g/kg/día (basado en el peso ideal) desde el inicio, siempre que la función renal lo permita (Mesejo et al., 2011; Reig-García et al., 2019).


  • Fase de Recuperación (Flow tardìo o anabòlico)

Una vez que el paciente está hemodinámicamente estable y comienza la fase anabólica (generalmente después de 7 a 10 días), los objetivos nutricionales se vuelven más agresivos para promover la reparación tisular y la recuperación de la masa magra perdida.

  • Aporte Energético: El objetivo se incrementa hasta 25-30 kcal/kg/día para cubrir el gasto energético total y apoyar la fase anabólica (Reig-García et al., 2019).

  • Aporte Proteico: El requerimiento proteico puede aumentar aún más, sugiriéndose a menudo un aporte de 1.5-2.0 g/kg/día o incluso más en pacientes con pérdidas excepcionales (como en técnicas de reemplazo renal continuo o quemados) (Reig-García et al., 2019).


  • Bibliografìa

  • Mesejo, A. et al. (2011). Recomendaciones para el soporte nutricional y metabólico especializado del paciente crítico: Actualización. Consenso SEMICYUC-SENPE: Requerimientos de macronutrientes y micronutrientes. Nutrición Hospitalaria, 26(Supl. 2), 25–38.

  • Reig-García, C. R. et al. (2019). Recomendaciones para el tratamiento nutrometabólico especializado del paciente crítico: paciente crítico crónico. Medicina Intensiva, 43(8), 478-486.


En respuesta a EVELINA JACQUELIN VINCES GRACIA

Re: Estimación de requerimiento energético y de nutrimentos

de MARILYN LILIBETH VERA BARBERàN -
Totalmente de acuerdo con el enfoque progresivo de las guías SEMICYUC-SENPE y ESPEN: en la fase aguda (3-7 días), lo ideal es ir con nutrición hipocalórica o trófica de 15-20 kcal/kg/día (o incluso 10-20 kcal/h al inicio) para evitar sobrealimentación que cause hiperglucemia, lipogénesis o hipercapnia, pero cargando bien con proteínas desde el día uno (1.2-2.0 g/kg/día basado en peso ideal) para mitigar ese catabolismo brutal y la pérdida muscular, siempre que los riñones lo aguanten.
Luego, cuando pasamos a la fase de recuperación o Flow tardío (después de 7-10 días, con estabilidad hemodinámica), ya podemos ser más agresivos subiendo a 25-30 kcal/kg/día para cubrir el gasto total y apoyar la reparación tisular, manteniendo o aumentando las proteínas (hasta 2+ g/kg en casos heavy como quemaduras, trauma mayor o con CRRT) para reconstruir masa magra y favorecer la recuperación funcional. La clave está en monitorear con calorimetría indirecta si se puede, balances nitrogenados, urea y todo eso para ajustar sobre la marcha y no caer en realimentación. ¡Así optimizamos resultados en UCI y evitamos complicaciones!
En respuesta a EVELINA JACQUELIN VINCES GRACIA

Re: Estimación de requerimiento energético y de nutrimentos

de SANDRA MATILDE ANDRADE MUñOZ -
Es importante individualizar la nutrición pediátrica en los pacientes en cuidados intensivos. El objetivo inicial al prescribir las calorías es evitar la sobrealimentación dentro de las primeras 48 a 72 horas, utilizar calorimetría indirecta si es que está disponible, y aumentar las calorías progresivamente juntamente con las proteínas conforme se estabiliza el paciente. Se recomienda un inicio de menos del 70% del requerimiento estimado medido y este monto aumentarlo progresivamente dentro de la primera semana. Se busca que las proteínas empiecen con 1-1,5 g/kg/día y poder aumentar a 1,5 a 2 g/kg/día en la fase de recuperación. Sin embargo hay patologías en las cual se debe de tomar en cuenta la gravedad y la enfermedad base por ejemplo:
En los pacientes quemados, por respuesta hipermetabólica se prefiere utilizar proteínas altas desde 2,5 g/kg/día en adelante para los casos severos de catabolismo buscando la cicatrización. En los pacientes con cardiopatías, se puede necesitar hasta 120 kcal/kg/día en lactantes malnutridos o con alto requerimiento y proteínas elevadas de 1.5 a 2 g/kg/día para permitir el crecimiento y recuperación posquirúrgica. En pacientes con ventilación mecánica más bien se debe de evitar el exceso y mantener proteínas en uno 1,5 g/kg/día para preservar la masa magra.
Referencias
Briassoulis, G., Ilia, S., & Briassouli, E. (2024). Personalized Nutrition in the Pediatric ICU: Steering the Shift from Acute Stress to Metabolic Recovery and Rehabilitation. Nutrients , 1-26. doi:10.3390/nu16203523
Kratochvíl, M., Klučka, J., Klabusayová, E., Musilová, T., Vafek, V., Skříšovská, T., . . . Štourač, P. (2022). Nutrition in Pediatric Intensive Care: A Narrative Review. Children, 1-12. doi:10.3390/children9071031