El sistema de Costeo Basado en Actividades (ABC) se destaca por ofrecer una asignación más precisa de los costos indirectos, ya que identifica las actividades que consumen recursos y utiliza inductores adecuados para distribuirlos, lo cual mejora notablemente la exactitud del costeo tradicional (Kaplan & Cooper, 1998). Además, permite comprender mejor los procesos internos y detectar productos o clientes que podrían no ser rentables, brindando una base más sólida para la toma de decisiones gerenciales (Hansen & Mowen, 2015). No obstante, su implementación suele ser compleja, costosa y demanda un mantenimiento continuo, especialmente cuando la estructura operativa de la empresa cambia, lo que puede generar resistencia entre el personal involucrado. A pesar de estas desventajas, el ABC continúa siendo una herramienta valiosa para organizaciones que buscan mejorar su análisis de costos y eficiencia interna (Horngren, Datar & Rajan, 2012).
Kaplan, R. & Cooper, R. (1998). Cost & Effect: Using Integrated Cost Systems to Drive Profitability and Performance. Harvard Business School Press.
Hansen, D. & Mowen, M. (2015). Cost Management: Accounting and Control. Cengage Learning.
Horngren, C., Datar, S. & Rajan, M. (2012). Cost Accounting: A Managerial Emphasis. Pearson.